Por Edwin Gamboa, fundador Caja Negra
La presidenta Dina Boluarte ha logrado lo que ningún otro gobernante en el planeta: un 3 % de aprobación. No es una exageración, es un récord. Y no uno de esos que celebran medallas, sino uno que grita fracaso polÃtico, escándalo personal e inoperancia institucional. Según la encuesta de Datum publicada por El Comercio en junio de 2025, Boluarte se corona como la jefa de Estado con la más baja aprobación del mundo. Y como va la cosa, que no nos sorprenda si pronto baja al 1 %. En el Perú todo puede empeorar… incluso lo ya impresentable.
Se lo ganó a pulso
El 3 % no es un accidente. Es el resultado directo de una gestión sin brújula, sin ideas, sin propuestas, sin alma. Si la aprobación presidencial fuera una evaluación de desempeño, Dina estarÃa reprobada sin apelación. ¿Qué hizo para merecer esta marca? Fácil: olvidarse del paÃs mientras se pasea entre escándalos de Rolex, operaciones estéticas, viajes opacos y silencios convenientes. No hay gestión, pero sà hay titulares. No hay estrategia, pero sà hay joyas.
El Perú secuestrado, ella ausente
Mientras las organizaciones criminales controlan calles, regiones y ministerios, Boluarte permanece ausente. El paÃs está secuestrado por mafias, pero la única reacción visible del Ejecutivo es seguir negando responsabilidades y minimizar el desastre. Que nadie espere liderazgo frente a la delincuencia, frente a la pobreza, frente a la injusticia. A estas alturas, solo responde cuando el escándalo la toca directamente. El 3 % es entonces un grito del paÃs hastiado, no una simple estadÃstica.
Gobernar con sarcasmo
¿Y cómo responde la presidenta?. Con frases irónicas, comentarios fuera de lugar y una desconexión preocupante con la realidad nacional. Porque claro, en Palacio de Gobierno no se sienten los 400 mil asaltos al año, ni los hospitales colapsados, ni las escuelas en ruinas. Allá se administra el paÃs como si fuera un set de televisión: maquillaje, luces, filtros y mucho ego. ¿Gobernar?. Para qué, si se puede simular.
El 3 % no es solo un reflejo de su imagen, sino un veredicto del fracaso. Dina Boluarte ha demostrado que se puede estar en el poder sin ejercerlo. Que se puede tener todos los sÃmbolos del cargo sin cumplir ninguna función. Su legado, si es que se atreve a llamarlo asÃ, será el del desgobierno más rechazado del mundo. Y con la tendencia que marcan las encuestas, el 1 % no es una burla: es una predicción realista.
Reflexión final
La democracia no se sostiene con silencios, ni con sarcasmos, ni con relojes caros. Se construye con ética, justicia, servicio y responsabilidad. Dina Boluarte no entendió el rol que asumió. Se aferró al cargo, pero no al deber. Hoy la ciudadanÃa le devuelve el espejo: el Perú no está dormido. Está decepcionado. Y empieza a despertarse, con bronca, con memoria… y con dignidad.
Fuente:
Encuesta Datum Internacional para El Comercio, junio de 2025. Ficha técnica: muestra nacional urbana y rural, nivel de confianza del 95 %, margen de error ±2.8 %.
