Por Edwin Gamboa, fundador de La Caja Negra
¡Albricias, señores! Ha ocurrido un milagro digno de estampita: la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) ha despertado de su sueño profundo y casi eterno. Sí, leyó bien. Tras años de mirar hacia otro lado mientras los bancos exprimían a sus clientes hasta la última gota, por fin la SBS ha decidido castigar a las entidades que no ofrezcan al menos una tarjeta de crédito sin membresía.
Uno pensaría que exigir algo tan básico como “una tarjeta sin costo obligatorio” sería sentido común… pero aquí estamos, celebrando lo obvio como si hubiéramos descubierto la penicilina.
Durante años, los bancos peruanos han vivido su mejor vida cobrando membresías misteriosas. Uno firmaba un contrato creyendo que se estaba inscribiendo en un club exclusivo de millas, descuentos y noches gratis en hoteles… para descubrir, tiempo después, que los supuestos “beneficios” eran tan útiles como una sombrilla en pleno tornado.
¿El resultado?. Miles de clientes pagando entre 50 y 300 soles anuales por tarjetas que no pidieron, no usan o ni sabían que existían. Mientras tanto, los bancos engordaban sus utilidades con la letra chica que nadie entiende, salvo, por supuesto, sus legiones de abogados.
Según la Defensoría del Cliente Financiero —y no es broma—, la membresía es uno de los reclamos más frecuentes de los usuarios. La SBS, al parecer, ha leído finalmente esos reportes. Porque ahora, con la flamante Resolución SBS N.º 00890-2025, las entidades que no ofrezcan al menos una tarjeta sin cobro de membresía podrían enfrentar multas de hasta 535 mil soles.
Claro, la obligación de tener una tarjeta sin membresía existía desde 2020, pero faltaba algo fundamental: una sanción real. Los bancos sabían que podían ignorar la norma porque, total, nadie los multaba. Era como decirle a un niño: “No te comas el postre antes de la comida… pero igual tendrás postre.” Y adivinen qué hacía el niño.
Mientras en otros países los bancos se pelean por atraer clientes con cero comisiones, programas de cashback y servicios VIP, aquí nos vendían humo con membresías que prometían descuentos en hoteles en París mientras uno apenas puede pagar el pasaje en combi.
Pero la SBS, finalmente, ha dicho “¡basta!” O al menos, eso esperamos. La decisión de la SBS es tardía, pero necesaria. No es el fin de los abusos bancarios, ni mucho menos. Pero por algo se empieza. Y si los bancos tienen que temblar un poquito ante la idea de pagar más de medio millón de soles por seguir cobrando membresías fantasmas, pues bienvenido sea.
Reflexión Final
En el Perú, despertar de un letargo burocrático ya merece aplausos. Ojalá esta resolución no se quede en el papel y la SBS siga con la energía renovada. Porque, sinceramente, no queremos volver a esperar otros cinco años para que se les ocurra la revolucionaria idea de proteger a los usuarios de otros cobros abusivos.
Mientras tanto, a los bancos solo nos queda decirles: prepárense, porque sus membresías… ya no son eternas.
