Mientras en Argentina y Brasil el Estado protege a sus ciudadanos retirando del mercado una reconocida pasta dental por causar ampollas, úlceras, ardor y dolor en la boca, en Perú seguimos exhibiéndola en farmacias, supermercados y comerciales de televisión. Porque aquí, la salud pública es un asunto opcional, y prevenir, una idea exótica. Así, el Colgate Total Clean Mint —prohibido por la ANMAT (Argentina) y la ANVISA (Brasil)— sigue decorando nuestras estanterías sin que el Ministerio de Salud, Indecopi o la Defensoría del Pueblo hayan pestañeado.
Vamos por partes. En Brasil, la Agência Nacional de Vigilância Sanitária (ANVISA) suspendió en marzo de 2025 la venta y distribución de Colgate Total Clean Mint tras más de 11,000 reportes de efectos adversos: heridas, úlceras, inflamación, ardor y dolor en la boca, lengua y encías. Según el portal de ANVISA, todos los efectos fueron reversibles, pero generaron molestias considerables e incluso necesidad de atención médica. En Argentina, la ANMAT no esperó tanto: con apenas 19 reportes, ordenó su retiro del mercado mediante la Disposición 5126/2025, señalando el principio precautorio.
¿Y en Perú?. Bien gracias. Aquí, el producto sigue vendiéndose como si nada, según constató Perú21. Nadie ha dicho oficialmente que está prohibido, restringido o bajo investigación. Y si bien Colgate Palmolive insiste en que su fórmula cumple estándares internacionales —como señaló en sus comunicados—, también ha iniciado un proceso de cambio voluntario de producto en países con denuncias documentadas. Pero en el Perú, donde parecería que nuestras bocas son de acero, aún no se han registrado denuncias formales… quizás porque, como siempre, los ciudadanos deben ser médicos, abogados y peritos por su cuenta.
Mientras tanto, Indecopi prefiere perseguir a un mototaxista por el uso del logo de una empresa que a una transnacional por un dentífrico con antecedentes. El Ministerio de Salud se mantiene en su zona de confort, la Defensoría observa, y Dina Boluarte continúa más preocupada por cruzar la meta del 28 de julio del 2026 que por asegurarse de que la población tenga productos seguros en el mercado.
En Argentina, se sospecha que un nuevo saborizante introducido en esta versión de Colgate Total Clean Mint podría ser el responsable de las reacciones, según informó ANMAT. Y en Brasil, se confirmó que la fórmula —fabricada en la misma planta para ambos países— contiene fluoruro de estaño, agente anticaries aceptado globalmente, pero que combinado con este aditivo desconocido habría desencadenado los síntomas. Eso no detuvo a las autoridades de ambos países, que actuaron antes de lamentar.
La diferencia es abismal. Brasil y Argentina asumieron su rol de guardianes de la salud pública; Perú volvió a aplicar su estrategia tradicional: esperar que pase algo —y si ocurre, que sea lejos o en silencio. En una nación con hospitales colapsados, medicamentos escasos y vigilancia sanitaria ausente, pretender que un tubo de pasta dental peligrosa sea atendido a tiempo es casi un chiste cruel.
Reflexión final
Vivimos en un país donde el “todo está bien” se repite como mantra mientras el desgobierno se manifiesta hasta en los estantes del supermercado. Hoy es Colgate Total Clean Mint, mañana quién sabe. Pero eso sí, mientras nadie actúe, recuerde cepillarse los dientes dos veces al día… y rezar para que no le salgan ampollas. Porque en esta patria del abandono, hasta la higiene personal puede volverse un acto de riesgo.
Edwin Gamboa, fundador de la Caja Negra
