El Perú vuelve a estar en el centro de la ciencia mundial. La investigadora Rosa Vásquez Espinoza ha sido distinguida con el Premio Internacional Unesco–Al Fozan para la Promoción de Jóvenes Científicos en Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM), convirtiéndose en una de las cinco laureadas de la edición 2025. Este reconocimiento no solo exalta su trayectoria académica, sino también su capacidad para integrar el conocimiento científico con los saberes indígenas en la Amazonía, demostrando que la investigación puede y debe servir al bienestar de las comunidades y a la protección del planeta.
Una científica que une mundos. Con raíces andino-amazónicas y formación científica en Estados Unidos, Rosa Vásquez ha forjado un perfil que combina excelencia académica con compromiso social. Desde Amazon Research Internacional (ARI), la organización que dirige, impulsa proyectos que regeneran biodiversidad y empoderan a las comunidades locales. Entre ellos, destaca la investigación sobre las abejas sin aguijón, especies nativas de la Amazonía que producen miel medicinal y que se han convertido en un puente entre la ciencia moderna y el conocimiento ancestral.
Su trabajo no es un esfuerzo aislado: forma parte de una red global de científicos que buscan soluciones a desafíos urgentes como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la desigualdad de oportunidades. Reconocimientos previos como Exploradora de National Geographic y científica asociada a Naciones Unidas en la iniciativa Harmony with Nature ya habían anticipado su proyección internacional.
El galardón Unesco–Al Fozan, otorgado cada dos años a jóvenes investigadores de distintas regiones del mundo, promueve la cooperación científica internacional y el interés en carreras STEM, con especial énfasis en la inclusión de mujeres y niñas. Cada premiado recibe 50 mil dólares y una medalla en una ceremonia oficial en París, lo que convierte este reconocimiento en un catalizador de nuevos proyectos.
Para el Perú, el premio a Rosa Vásquez tiene un doble valor: abre una vitrina global para la ciencia nacional y refuerza el mensaje de que la investigación, cuando se vincula al desarrollo sostenible y la equidad, puede transformar realidades. “Este premio no solo celebra su extraordinario aporte científico, sino que también inspira a miles de niñas y jóvenes peruanas a seguir el camino de la ciencia”, subrayó Guiomar Alonso Cano, representante de la Unesco en Perú.
El reconocimiento coincide con un contexto en el que la Unesco y diversas instituciones locales están redoblando esfuerzos para atraer a más jóvenes, especialmente mujeres, a carreras científicas. Programas como Para las Mujeres en la Ciencia (en alianza con L’Oréal), mentorías especializadas y proyectos piloto en colegios buscan derribar las barreras que todavía limitan el acceso a la educación STEM en el país.
En este sentido, Rosa Vásquez no solo representa a la élite académica, sino también a una nueva generación de científicas peruanas que conciben la investigación como herramienta de justicia social. Sus proyectos en la Amazonía evidencian que la ciencia no está aislada en laboratorios, sino que se nutre del diálogo con las comunidades, y que el conocimiento es más valioso cuando se traduce en oportunidades de vida digna.
La historia de Rosa Vásquez Espinoza reafirma que el Perú tiene talento científico capaz de competir y brillar en escenarios internacionales. Su premio de la Unesco no es únicamente un reconocimiento individual, sino una invitación a fortalecer la inversión en ciencia, tecnología e innovación, a cerrar brechas de género y a apostar por un modelo de desarrollo inclusivo y sostenible.
Desde las abejas amazónicas hasta las aulas universitarias, el mensaje es claro: cuando la ciencia se pone al servicio de las personas y del medio ambiente, el futuro se construye con esperanza, equidad y ética.
