Ayacucho vivió un fin de semana de orgullo, memoria y esperanza en el evento “Compartamos el Éxito”, organizado por el Patronato Pikimachay. La cita reunió a cocineras tradicionales, productores locales, estudiantes de gastronomía y a los reconocidos chefs Gastón Acurio y Mitsuharu “Micha” Tsumura, quienes resaltaron el potencial de la cocina regional para convertirse en referente global. El empresario Carlos Añaños, presidente del patronato, subrayó que el secreto del éxito será la unión, un valor indispensable para recuperar la memoria culinaria de Ayacucho y proyectarla al mundo.
Durante la jornada, mesas repletas de tradición cautivaron a los invitados: Puca Picante, Chorizo Huantino, Mondongo Ayacuchano, Cuy Chactado, Qapchi, panes artesanales, helado muyuchi y mazamorra de llipta fueron los protagonistas de una experiencia que combina herencia, identidad y resiliencia.
Carlos Añaños reconoció que la gastronomía ayacuchana no ha alcanzado la visibilidad de otras cocinas regionales como la arequipeña o la norteña, en parte porque los años de violencia y crisis obligaron a muchas familias a priorizar la supervivencia. “Nuestro deseo es que no se pierdan esos saberes. Ayacucho tiene una tradición exquisita y un presente vivo que debemos recuperar y proteger”, señaló con firmeza.
El empresario recordó que la cocina local es parte de la vida cotidiana y de la cultura de la tierra: “Cuando era niño, todo lo que comíamos venía de lo que producíamos en la chacra o criábamos en casa. Esa es la esencia de mantener la cultura viva”.
La presencia de Gastón Acurio y Mitsuharu Tsumura dio un espaldarazo simbólico y práctico al esfuerzo de las comunidades ayacuchanas. “La gastronomía ayacuchana es espectacular”, afirmó Acurio, mientras que Micha insistió en que “el futuro del Perú está en las cocinas regionales”. Sus palabras refuerzan la convicción de que el camino hacia el desarrollo pasa por reconocer, cuidar e innovar a partir de las raíces locales.
Añaños destacó, además, que el trabajo del Patronato Pikimachay es constante, independiente de intereses políticos o económicos, y busca únicamente poner en valor lo ayacuchano desde la sociedad civil organizada. “Hoy Ayacucho tiene todo y sobre todo unión. Esa palabra no podemos dejar de tocarla. Es unión y así vamos a lograr grandes cosas”, remarcó.
El empresario cerró con una visión de futuro que trasciende lo regional: “Nuestro sueño es unir al sur andino: Cusco, Arequipa, Huancavelica. Cuando la gente del Alto Andino ponga en valor sus tierras y logre un trabajo digno, el desarrollo llegará más rápido y saldrán adelante por sí mismos”.
El encuentro de Ayacucho no solo celebró su cocina, sino que puso en debate la importancia de la memoria, la identidad y la unión como motores de desarrollo económico y social. La gastronomía regional, cuando se combina con organización y visión empresarial, puede convertirse en una herramienta poderosa contra la indiferencia, la desigualdad y la pérdida cultural.
Ayacucho tiene todo para brillar en el Perú y en el mundo. Su cocina, cargada de historia y sabor, es también una invitación a construir un futuro con justicia, dignidad e inclusión. Como señaló Acurio, la tarea ahora es colectiva: “Lo espectacular de Ayacucho no puede quedar oculto; debe inspirar al país entero”.
