Más de 20 castillistas en seis partidos van por el Congreso 2026

El país merece memoria, no maquillaje. Más de una veintena de figuras asociadas al proyecto de Pedro Castillo reaparecen en seis agrupaciones, listas para el retorno bicameral. Cambian de logo, no de libreto: convertir la fragmentación en ventaja, repartir curules, y si no alcanzan, armar bancada propia. No es pluralismo: es ingeniería del poder sobre la amnesia ciudadana.

El botín está identificado: 5.5 millones de votos del sur (21.9% del padrón), donde en 2021 se instaló el relato castillista. Hoy, esa base se disputará con eslóganes reciclados —nueva Constitución, victimización del líder, guiños a la informalidad— y con las mismas caras bajo nuevas camisetas.

Podemos Perú.
Raúl Noblecilla (precandidato a la vicepresidencia) se presenta como defensor persistente de Castillo y abogado de Betssy Chávez; además, ha asesorado a colectivos de minería informal. Roger Nájar Kokally, excongresista y encargado del plan de gobierno de 2021, reaparece como accesitario a la tercera vicepresidencia y al Senado. Edgar Tello Montes —organizador del Bloque Magisterial en el Congreso anterior— postula al Senado y mantiene vínculos políticos con el castillismo pese a su voto por la vacancia.

Juntos por el Perú (alianza con Todo con el Pueblo).
Roberto Sánchez encabeza la plancha presidencial y promueve el retorno político de Castillo al Senado, sujeto a sus procesos. Lo acompañan Analí Márquez Huanca (Cusco) y Brígida Curo Bustincio (Puno), ambas con respaldo público a la liberación del exmandatario. La bandera: una nueva Constitución, mismo eje de campaña de 2021.

Alianza Venceremos – Nuevo Perú.
Tras la condena a Guillermo Bermejo por afiliación a SL en el VRAEM, la alianza avanzó con Ronald Atencio Sotomayor (exabogado de Castillo) y Vicente Alanoca Arocutipa como precandidatos presidenciales. En lista al Senado figuran Gahela Cari —defensora del relato de “golpe” contra Castillo— y Sigrid Bazán, hoy en NP; Aída García Naranjo también busca curul y ha planteado puentes con JP.

Progresemos.
Katy Ugarte Mamani, exministra del régimen, reafirmó públicamente su respaldo a Castillo incluso tras el 7 de diciembre. El candidato presidencial Paul Jaimes mantiene nexos indirectos a través de su asesoría al exministro Óscar Zea (cercano al Bloque Magisterial), aunque niega afinidades programáticas con el castillismo.

Somos Perú.
Alex Paredes confirmó su postulación al Senado; Elizabeth Medina suena en listas. Ambos provienen del Bloque Magisterial y han mostrado posiciones oscilantes: votaron por la vacancia, pero evitaron deslindes contundentes con el proyecto político de Castillo.

Perú Libre.
El viejo andamiaje se reactiva con Carlos Palacios Pérez (exministro de Energía y Minas), Wilber Supo Quisocala y Rubén Ramírez Mateo (exministros del Ambiente), Carina Palacios Quincho (exembajadora en Bolivia), Richard Rojas (exembajador en Venezuela y operador de PL), Julián Palacín (aspira al Parlamento Andino) y Ofelia Ríos (ex tesorera de PL). Vuelven al ruedo desde la estructura que llevó a Castillo al poder.

Bicameralidad y la ilusión del “candado”.
La Ley N.° 31988 limita a una sola renuncia de bancada por periodo. ¿Cura del transfuguismo? No si se reemplaza por coordinaciones paralelas, alianzas de coyuntura y reparto de comisiones. La gimnasia parlamentaria ya demostró que el “candado” abre con llave maestra: la del interés.

No hay deslindes claros con el intento de quiebre constitucional del 7 de diciembre. No hay un plan verificable contra la inseguridad que desangra barrios. No hay ruta transparente para enfrentar la minería ilegal más allá de guiños electorales. Sí hay, en cambio, una apuesta por reinstalar el relato y capitalizar la frustración social.

Nombrar es recordar: Raúl Noblecilla, Roger Nájar, Edgar Tello, Roberto Sánchez, Analí Márquez, Brígida Curo, Ronald Atencio, Vicente Alanoca, Gahela Cari, Sigrid Bazán, Aída García Naranjo, Katy Ugarte, Paul Jaimes, Óscar Zea, Alex Paredes, Elizabeth Medina, Carlos Palacios Pérez, Wilber Supo, Rubén Ramírez, Carina Palacios Quincho, Richard Rojas, Julián Palacín, Ofelia Ríos. Distintas siglas, un mismo vector de poder. Si quieren credibilidad, que empiecen por lo básico: deslindes firmes con el autoritarismo, rendición de cuentas por su gestión, financiamiento transparente, equipos competentes y metas medibles más allá del eslogan.

Reflexión final
El 2026 no puede ser una coartada para devolver la impunidad al poder. La bicameralidad ofrece una segunda oportunidad al Congreso; la ciudadanía tiene el deber de ejercer un escrutinio implacable. Memoria activa, voto informado y vigilancia cotidiana: ese debe ser el bloque mayoritario.

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