El sorteo del Mundial 2026 en Washington no solo definió rutas, rivales y viajes interminables por Estados Unidos, México y Canadá. También reactivó uno de los rituales favoritos del hincha y de los medios: buscar, casi con obsesión, el famoso “Grupo de la Muerte”. Con 48 selecciones, 12 grupos y un formato que se estrenará del 11 de junio al 19 de julio, muchos pensaron que el concepto quedaría desfasado. Pero bastó cruzar bombos con ranking FIFA para que el debate regresara con fuerza.
Si nos ceñimos al criterio frío de la clasificación mundial, el veredicto apunta con claridad al Grupo I. Allí se reúnen Francia (3.º), Senegal (19.º), Noruega (29.º) y el ganador de un repechaje que saldrá entre Bolivia, Irak o Surinam. El promedio de posiciones (27,25) convierte estadísticamente a esta zona en la más exigente del torneo. Francia llega con dos finales consecutivas en la mochila y una generación que mezcla juventud y experiencia; Senegal mantiene su estatus de potencia africana con jugadores consolidados en Europa; y Noruega lleva a Erling Haaland, uno de los artilleros más temidos del planeta. Si el fútbol fuera un Excel, el caso estaría cerrado.
Sin embargo, el ranking FIFA abre el debate, no lo clausura. El mismo ejercicio numérico señala otros cuadrantes en rojo: el Grupo L (Inglaterra, Croacia, Panamá y Ghana) presenta dos europeos habituados a pelear semifinales y dos selecciones capaces de incomodar a cualquiera. El Grupo C, con Brasil, la Marruecos sensación de Qatar 2022, Escocia y Haití, combina peso histórico, revelaciones recientes y equipos que, con poco margen de error, pueden empujar a un grande al abismo. Incluso modelos estadísticos alternativos —como las llamadas “power rankings” que ponderan rendimiento reciente, plantel y datos avanzados— han llegado a situar también a grupos como el H o el J en la categoría de zonas “letalmente competitivas”.
La historia avala esa mirada más amplia. Alemania quedó eliminada en fase de grupos en 2018 y 2022 sin estar, en la previa, en el “grupo más difícil”. España, Inglaterra, Italia y Portugal también firmaron papelones históricos en 2014. El mito del único “Grupo de la Muerte” se deshace cuando la pelota rueda: la muerte deportiva se reparte entre distracciones, soberbia y partidos mal gestionados, más que en la foto del sorteo.
La conclusión es menos romántica que el titular fácil: en un Mundial ampliado, no hay una sola zona maldita, sino varios escenarios de riesgo donde un favorito puede quedar expuesto. El Grupo I se gana, con justicia, la etiqueta según el ranking FIFA, pero no es el único cuadrante en el que un grande puede quedar fuera antes de lo previsto.
Reflexión final: el ranking FIFA sirve para encender paneles y llenar programas, pero el fútbol escribe su propio guion, muchas veces a contramano de la estadística. En 2026, el verdadero grupo de la muerte será aquel donde una selección poderosa crea que ya clasificó solo por mirar la tabla. El papel señala al Grupo I; la cancha, como siempre, tendrá la última palabra.
