Navidad 2025: delivery crece 40% y ordena el consumo

La Navidad no solo enciende luces: también acelera la economía cotidiana. En 2025, las plataformas de delivery se preparan para una campaña especialmente dinámica, con incrementos de pedidos de hasta 40% impulsados por entregas rápidas, compras corporativas y reuniones previas a Nochebuena. Esta “radiografía” del brindis y los regalos revela un cambio de hábitos: el consumidor busca resolver en días —y a veces en horas— lo que antes planificaba por semanas. La oportunidad es enorme para el comercio formal; el reto, que el crecimiento venga acompañado de reglas claras, ética y respeto por quienes sostienen el último kilómetro.

Las cifras anticipan un diciembre intenso. Rappi proyecta un crecimiento total de pedidos cercano al 40% durante la campaña navideña, mientras que PedidosYa estima que la demanda de licores subirá 35% frente al promedio mensual del resto del año. Dentro de bebidas, la tendencia se consolida: vinos y espumantes lideran el boom por el brindis, pero el pisco —producto bandera— gana terreno por su versatilidad y por la preferencia creciente de los consumidores por lo local. De hecho, se espera que tiendas especializadas eleven hasta 25% su demanda de vinos, espumantes y piscos en temporada.

El “carrito navideño” no se limita a bebidas. Se mueven con fuerza categorías como hogar, tecnología, moda, flores, juguetes y productos festivos. También destacan los clásicos: canastas navideñas, pavos, vinos y panetones ya muestran aumentos cercanos al 30% respecto al mismo periodo del año pasado. Este comportamiento ordena el consumo: más compras planificadas por delivery, menos estrés en tiendas y mayor capacidad de comparar precios y calidad.

En Lima, los picos se concentran entre el 19 y el 24 de diciembre, con mayores incrementos en distritos como San Isidro, Miraflores, San Borja, La Molina y San Miguel. En licores, Miraflores, San Isidro, Surco y La Molina lideran volumen, con predominio de vinos importados y espumantes; mientras que Jesús María, Magdalena y Pueblo Libre registran un crecimiento sostenido de piscos y vinos nacionales. Fuera de la capital, Arequipa, Trujillo y Piura destacan con avances de hasta 20% frente a 2024, y una demanda de licores por delivery que podría rozar el 48% en diciembre.

La Navidad 2025 confirma que el delivery ya no es “comodidad”: es infraestructura comercial. Impulsa ventas, amplía vitrinas para Mypes y dinamiza regiones, siempre que la formalidad acompañe el ritmo. El crecimiento del pisco y de productos locales demuestra que la identidad también vende cuando hay acceso, oferta y buen servicio.

Reflexión final
Este boom debe celebrarse con responsabilidad: sin abusos laborales, sin informalidad encubierta y sin indiferencia ante la seguridad de repartidores y consumidores. La economía festiva puede ser más que consumo: puede ser un pacto de buenas prácticas entre marcas, plataformas, autoridades y clientes. Si el delivery crece, que crezca también la ética: para que cada brindis llegue a tiempo, pero también llegue con respeto.

Lo más nuevo

Artículos relacionados