Perú reconoce al Whiskey Andino como producto distintivo

Foto: Diario el Correo.

El Perú sigue ampliando su oferta de productos premium con identidad de origen. Esta semana se confirmó que el “Whiskey Andino” fue reconocido oficialmente como producto distintivo del país, un hito que fortalece la industria de destilados y posiciona a los Andes como territorio de creación y calidad. La denominación se sustenta en la Norma Técnica Peruana NTP 211.006, que identifica a los whiskies elaborados con granos andinos y bajo condiciones climáticas propias de la cordillera, incorporando variables como altitud y maduración en entorno de montaña.

Detrás de este avance hay años de trabajo técnico e innovación desde el sector privado. De acuerdo con lo reportado, la destilería Don Michael (creadora de Black Whiskey) tuvo un rol clave al sustentar desde 2019 las características diferenciales del destilado producido en clima de montaña, usando combinaciones de maíz y granos andinos como quinua, cañihua, kiwicha, tarwi, además de trigo, centeno y cebada.

En el plano empresarial, el reconocimiento aporta algo esencial: un lenguaje común y estandarizado para que bartenders, sommeliers y compradores internacionales entiendan qué hace único a este producto. Con ello, el “Whiskey Andino” puede dialogar —desde su singularidad— con categorías globales consolidadas como la escocesa, irlandesa o japonesa, abriendo espacio en cartas de bares, restaurantes y hoteles que buscan novedades con relato de origen.

Black Whiskey, además, llega con tracción previa. La marca se asocia al uso del maíz morado INIA 601 cultivado en Cajamarca, y su trayectoria de premios ha ayudado a poner el foco internacional sobre la propuesta peruana. Entre los respaldos verificables, el producto figura como ganador por país/categoría en los World Whiskies Awards 2024 para Perú (categoría corn), lo que refuerza su credibilidad en circuitos especializados.

Este reconocimiento no es solo simbólico: puede traducirse en más oportunidades de exportación, mayor sofisticación de portafolios, encadenamientos con agricultura local y un impulso a la innovación en bebidas premium con sello peruano.

Reflexión final
El reto ahora es convertir la distinción en desarrollo: fortalecer estándares, trazabilidad e internacionalización, sin perder el vínculo con territorio y biodiversidad. Y, como en toda industria de bebidas, acompañar el crecimiento con un mensaje consistente de consumo responsable, elevando reputación y valor a largo plazo.

Lo más nuevo

Artículos relacionados