El paracetamol es, probablemente, el analgésico y antipirético más usado en el Perú: está en botiquines, farmacias y recetas diarias para fiebre o dolor leve a moderado. Precisamente por su uso extendido, cualquier actualización sanitaria merece atención. En esa línea, la Digemid anunció la modificación de contraindicaciones, advertencias, interacciones y reacciones adversas de medicamentos que contienen paracetamol, a partir de reportes internacionales sobre una reacción adversa poco frecuente, pero potencialmente grave, asociada al uso prolongado en personas con condiciones específicas.
La alerta se basa en reportes que describen casos de acidosis metabólica con desequilibrio aniónico alto vinculada a acidosis piroglutámica en pacientes tratados con paracetamol a dosis terapéuticas durante periodos largos, especialmente cuando existían factores de riesgo. Entre las condiciones identificadas destacan: insuficiencia renal grave, sepsis, desnutrición y alcoholismo crónico. También se menciona un mayor riesgo cuando el paracetamol se usa combinado con flucloxacilina (un antibiótico).
¿Por qué esto importa para salud pública? Porque el paracetamol suele percibirse como “inofensivo” y se consume por cuenta propia durante varios días, incluso semanas, sin control médico. La recomendación, en cambio, es clara: no prolongar su uso sin supervisión, y tener especial cuidado si la persona padece enfermedades graves o está en situaciones de vulnerabilidad nutricional o metabólica.
Los síntomas de alerta que requieren consulta inmediata incluyen: dificultad respiratoria marcada con respiración rápida y profunda, somnolencia intensa, náuseas y vómitos. Ante estos signos, la prioridad es buscar atención médica para evaluación y tratamiento oportuno.
La Digemid también recuerda la importancia de la farmacovigilancia: desde 2010 hasta mayo de 2025 se han recibido reportes de sospechas de reacciones adversas asociadas a productos con paracetamol, con mayor frecuencia en adultos jóvenes. Además, se identificaron casos compatibles con los síntomas descritos para acidosis metabólica, lo que refuerza la necesidad de reconocer señales tempranas.
En la práctica cotidiana, el mensaje preventivo es sencillo: usar paracetamol solo el tiempo necesario, respetar dosis, evitar “duplicar” productos (muchos antigripales ya lo contienen) y, si hay enfermedad renal, sepsis, desnutrición o consumo crónico de alcohol, consultar antes de prolongar el tratamiento.
El paracetamol sigue siendo un medicamento útil y efectivo, pero esta actualización recuerda que incluso los fármacos más comunes requieren uso informado. La seguridad está en la dosis correcta, el tiempo adecuado y la supervisión cuando hay factores de riesgo.
Reflexión final
Cuidar la salud también es aprender a usar bien lo que parece cotidiano. Un analgésico puede ser aliado cuando se respeta su indicación, pero la automedicación prolongada abre riesgos innecesarios. La mejor prevención es simple: leer el inserto, evitar combinaciones sin orientación y consultar a tiempo. En medicina, lo responsable casi siempre es lo más inteligente. (Foto: La República).
