Cada año, la devolución del Impuesto a la Renta se convierte en una oportunidad concreta para mejorar el “orden financiero” de miles de trabajadores y, al mismo tiempo, fortalecer la formalización en el país. Para el ejercicio 2025, la Sunat realizará en junio de 2026 la devolución de oficio a quienes, siendo contribuyentes de 4ta y 5ta categoría, hayan sustentado correctamente determinados gastos personales. La buena noticia es clara: el monto máximo a devolver puede llegar hasta S/ 4.950, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
El primer punto clave es entender cómo funciona: no es un reembolso de tus gastos, sino una devolución de impuestos calculada en función de los gastos deducibles que sustentaste y de tu nivel de ingresos. La norma permite deducir gastos personales hasta un tope de 3 UIT, que para 2026 equivale a S/ 16.500. Sobre ese límite, la devolución potencial se incrementa, pero depende del tramo de ingresos del trabajador.
¿Qué gastos ayudan a reducir el impuesto? La lista incluye: 30% del alquiler formal de vivienda, 30% de honorarios médicos y odontológicos, 30% de otros recibos por honorarios, 100% del aporte a EsSalud de trabajadores del hogar y 15% del consumo en restaurantes, hoteles, bares, cantinas y similares. En la práctica, esto premia la conducta formal: pedir comprobante, registrar servicios y mantener trazabilidad.
Los ejemplos muestran la lógica: con gastos por el tope de S/ 16.500, un trabajador con S/ 4.000 mensuales podría recibir alrededor de S/ 1.320; con S/ 8.000, cerca de S/ 2.310; y con S/ 12.000, aproximadamente S/ 2.805. Para llegar al máximo de S/ 4.950, se requeriría sustentar el tope y contar con un ingreso promedio en planilla cercano a S/ 21.610.
La devolución se realiza de oficio, vía abono en cuenta, sin trámites adicionales. Eso sí: es indispensable tener registrado el CCI en la Sunat (ingresando a Mis Trámites y Consultas con Clave SOL y registrándolo en la ruta de CCI Único para devoluciones).
Este mecanismo premia el orden y la formalidad: gastar con comprobante y registrar correctamente servicios puede traducirse en un retorno tributario real, que mejora el flujo de caja familiar y profesional.
Reflexión final
Más allá del beneficio individual, la devolución plantea un debate positivo: cuando el Estado incentiva la formalización con reglas claras, se fortalece la recaudación, se mejora la competencia y se impulsa un mercado más transparente. En resumen: pedir boleta no es solo una costumbre; puede ser también una estrategia financiera inteligente. (Foto: Andina).
