Por Capibara, periodista silvestre, libre y sin dueño.
Encontré a Cantinflas recogiendo firmas para impedir el retiro político de César Acuña.
—¡Esto no puede decidirlo él solo, Capibara! ¿Ha consultado con los humoristas, periodistas, influencer y los fabricantes de memes? ¡Hay toda una cadena productiva amenazada!
César Acuña anunció que dejaría la política para concentrarse en la formación de jóvenes. Su despedida llegó después de la derrota presidencial y de que APP no superara la valla electoral.
Esta entrevista es una ficción satírica escrita íntegramente por mí. Las respuestas de Cantinflas y las reacciones institucionales son imaginarias. Ningún académico fue evacuado durante su elaboración.
El Capibara: Don Mario, ¿Acuña dejará un gran vacío?
Mario Moreno “Cantinflas”: ¡Enorme! Un vacío entre el noticiero y la carcajada. ¿Quién llenará esos minutos? Habrá entrevistadores preguntando y recibiendo respuestas normales. ¡Imagínese semejante contratiempo periodistico! Tendrán que preparar una segunda pregunta.
El Capibara: ¿Todos lo extrañaremos?
Mario Moreno “Cantinflas”: En esta comedia de despedida, hasta sus críticos. Una cosa es no quererlo de presidente y otra perder semejante abastecimiento de ocurrencias. El ciudadano podía rechazar su candidatura y guardar el video. ¡No confundamos intención de voto con intención de reenviar!
El Capibara: ¿Qué pasará con los titulares?
Mario Moreno “Cantinflas”: Los editores tendrán que pensarlos. Antes una declaración podía llegar con título, bajada y desconcierto incluidos. Había frases que trabajaban solas: usted las publicaba y ellas recorrían el país mientras el redactor salía a almorzar.
El Capibara: ¿Y los memes, las parodias, las entrevistas?
Mario Moreno “Cantinflas”: Temporada de austeridad. Los memes vivirán del archivo; los imitadores revisarán su presupuesto. Propongo una despedida gradual: una ocurrencia los lunes y una entrevista desconcertante a fin de mes. ¡No se puede cerrar de golpe una fábrica de inspiración!
El Capibara: La Real Academia Española sería la única contenta.
Mario Moreno “Cantinflas”: En nuestro teatro, descorchó hasta el corrector ortográfico. Imagino al director anunciando: “La amenaza permanece en el archivo, pero disminuye la exposición en directo”. Los puntos y comas pidieron vacaciones; el sujeto y el predicado, terapia de reconciliación.
El Capibara: ¿Tan preocupados estaban?
Mario Moreno “Cantinflas”: Digamos que, en esta caricatura, cada conferencia empezaba con un simulacro. Un académico vigilaba la sintaxis y otro buscaba el sentido. El tercero gritaba: “¡Nadie toque esa frase, todavía no sabemos dónde termina!”.
El Capibara: Recordemos: “Una persona es feliz cuando logra su felicidad”.
Mario Moreno “Cantinflas”: ¡Una frase autosuficiente! No necesita explicación porque se explica repitiéndose. Sale de felicidad y llega a felicidad sin gastar en transporte. Yo hacía películas enteras; él resolvió el viaje narrativo quedándose en el mismo sitio.
El Capibara: También: “Quiero ser presidente porque no quiero que los otros lo sean”.
Mario Moreno “Cantinflas”: ¡Economía programática! Educación, seguridad, infraestructura: todo sustituido por “que no sean los otros”. El inconveniente fue que muchos electores también tenían sus preferencias y no incluyeron la suya. La democracia tiene esa costumbre de consultar a más personas.
El Capibara: ¿Y “plata como cancha”?
Mario Moreno “Cantinflas”: Cancha de maíz tostado, aclaremos; abundancia, no campo deportivo. Pero puede llenarse la fuente de canchita y quedarse corta la cosecha electoral. El dinero hace ruido; el voto, en cambio, entra calladito y después da unas explicaciones tremendas.
El Capibara: Tampoco olvidamos: “Lo de Otoniel no es plagio, es copia”.
Mario Moreno “Cantinflas”: Esa frase dejó al diccionario pidiendo una reunión extraordinaria. Cambiarle el letrero al problema no lo resuelve, pero produce un titular inolvidable. ¡Y luego preguntan por qué los periodistas van a extrañarlo!
El Capibara: ¿Los políticos actuales pueden continuar su escuela?
Mario Moreno “Cantinflas”: Discípulos involuntarios del enredo no faltan: hablan mucho, responden poco y anuncian que explicarán lo que acaban de explicar. Pero nada será igual. Imitar una ocurrencia es fácil; conseguir que una entrevista parezca una parodia antes de que llegue el imitador requiere una singularidad considerable.
El Capibara: ¿Qué le pediría antes de marcharse?
Mario Moreno “Cantinflas”: Que deje inventario: frases completas, frases pendientes y respuestas cuyo domicilio se desconoce. Y que no confunda nuestra nostalgia humorística con respaldo político. Reírse de una declaración no equivale a encargarle el país a su autor.
Cantinflas guardó su petición. Comprendimos que extrañar el espectáculo no obliga a celebrarlo como gestión. Detrás de cada carcajada quedan ciudadanos que necesitan seguridad, servicios y autoridades capaces. El archivo podrá entretenernos; los problemas requieren respuestas nuevas y comprensibles.
Soy Capibara, periodista silvestre, libre y sin dueño. Me retiro de esta entrevista, no de las preguntas. Cantinflas quedó revisando videos; los humoristas, buscando proveedores; y nuestra imaginaria Academia colgó un aviso: “Se levanta la emergencia. Mantengan encendido el televisor por si vuelve”. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).
