Conmebol: Alejandro Domínguez y una cuenta secreta en Dubai

Por Edwin Gamboa, fundador Caja Negra

Ya ni fingen. Ni siquiera se esfuerzan en maquillar la corrupción con discursos vacíos o promesas de transparencia. En el fútbol global del 2025, la moral tiene precio y el silencio vale millones. Mientras los hinchas todavía creen en la magia de la pelota, en algún rincón de Dubái una cuenta secreta acumula 23 millones de dólares sin contratos visibles, ni egresos, ni justificación alguna. ¿El titular de la cuenta?. Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL y vicepresidente de la FIFA. ¿La reacción de Gianni Infantino?. Un silencio ensordecedor, digno de una conspiración de Estado.

Esta vez no es una sospecha cualquiera. La denuncia, revelada por el medio elDiarioAR, no se basa en rumores ni en especulaciones, sino en datos concretos: transferencias millonarias desde empresas con sede en Qatar y Emiratos Árabes, algunas de ellas sancionadas por autoridades regulatorias. Los fondos llegaron a una cuenta de la empresa Capital Heritage Limited, registrada en Dubái, cuyo único autorizado es Domínguez. La cuenta fue abierta en septiembre de 2022, tres meses antes del Mundial de Qatar, lo que dispara toda clase de alertas sobre posibles pagos encubiertos vinculados a negociaciones en la sombra.

Lo más indignante es que, hasta ahora, ni la FIFA ni la propia CONMEBOL han emitido una sola palabra. Mientras tanto, el torneo del Mundial de Clubes sigue su curso, con Domínguez en palco de honor, aplaudiendo a Messi como si nada ocurriera. Infantino, el mismo que prometió refundar la FIFA tras el escándalo del FIFAGate, guarda un silencio funcional. La Comisión de Ética, ese órgano que supuestamente vela por la transparencia, parece haberse ido de vacaciones indefinidas. ¿Y los millones? Bien, gracias, acumulándose en una cuenta sin egresos y sin controles.

El documento, respaldado por información financiera detallada, menciona transferencias por montos exactos, fechas, remitentes y saldos. No hay egresos. No hay justificativos. No hay contratos. Pero hay poder. Y con poder, al parecer, también llega la impunidad.

El problema no es solo Domínguez, sino el ecosistema que lo permite: reelegido hasta 2031 por unanimidad en la CONMEBOL, sin oposición, sin debate, y ahora con una denuncia que debería bastar para suspenderlo preventivamente. Pero no. En el mundo del fútbol-negocio, lo único que se suspende es la moral.

La FIFA está ante una prueba de fuego. Y, otra vez, está fracasando. Si no actúa frente a una denuncia con documentación tan clara, si permite que Domínguez siga ejerciendo el poder sin ser investigado, entonces no solo será cómplice: será coautor del derrumbe ético del fútbol mundial. No es una cuestión de presunción de inocencia, sino de presunción de decencia. Y esa, parece, ya no tiene cabida en Zurich ni en Luque.

Reflexión final
Mientras las cuentas secretas florecen y los silencios se compran, los hinchas siguen llenando estadios creyendo en el deporte. Pero cada nuevo escándalo, cada denuncia enterrada y cada dirigente blindado por la estructura podrida de poder, es una estocada al alma del fútbol. Es hora de que la opinión pública no solo se indigne, sino que exija. Exija renuncias, investigaciones, condenas y una limpieza real. Porque si seguimos permitiendo que el fútbol se gobierne desde Dubái con cuentas opacas, pronto no quedará ni siquiera el espejismo de lo que fue el juego más hermoso del mundo.

Fuente: elDiarioAR

Lo más nuevo

Artículos relacionados