Perú lidera exportaciones mundiales de uva de mesa

El Perú reafirma su liderazgo agroexportador al consolidarse como el principal exportador mundial de uva de mesa, superando a Chile y alcanzando un récord histórico de 4.6 millones de toneladas exportadas durante la campaña 2024/2025, según un informe de RaboResearch. Este resultado confirma la madurez y la competitividad del sector agrícola peruano, así como su capacidad para innovar y adaptarse en un mercado global cada vez más exigente.

El ascenso del Perú es fruto de una estrategia integral basada en inversión, innovación, tecnificación y apertura comercial. Las regiones de Ica, Piura y La Libertad se han convertido en los principales polos de producción, aprovechando sus condiciones climáticas privilegiadas para cultivar uvas de alta calidad durante todo el año. Gracias al uso de tecnologías de riego por goteo, la incorporación de variedades premium y la certificación de buenas prácticas agrícolas, las uvas peruanas se han ganado un lugar en los mercados más exigentes de Estados Unidos, Europa y Asia.

Hoy, las uvas peruanas destacan por su calidad, inocuidad y sostenibilidad, y simbolizan el éxito de un modelo agrícola moderno que genera empleo formal, inversión y desarrollo en zonas rurales. Este dinamismo ha permitido que miles de familias se integren a una cadena de valor que impulsa el bienestar social y económico del país.

No obstante, el escenario internacional plantea nuevos desafíos. China se perfila como un competidor determinante, con exportaciones proyectadas por encima de los 100 millones de cajas hacia finales de la década, impulsadas por su clase media en expansión y una creciente autosuficiencia alimentaria. Según Gonzalo Salinas, analista senior de RaboResearch, “a medida que China se vuelve más autosuficiente, depende menos de las importaciones, consolidando su posición en la industria global de la uva de mesa”. Este panorama obliga al Perú a diversificar mercados, fortalecer su presencia en el Sudeste Asiático y apostar por estrategias de diferenciación.

En Norteamérica, el consumo per cápita de uva ha crecido hasta 3.6 kilogramos anuales, con proyecciones de alcanzar los 4 kilogramos en 2025/2026. En tanto, Europa y Asia mantienen una demanda estable, mientras países como Vietnam, Malasia e Indonesia emergen como nuevos destinos con gran potencial.

El desafío no se limita a exportar más, sino a hacerlo de manera sostenible y ética. El sector enfrenta retos como la escasez hídrica, la necesidad de modernizar la infraestructura logística y de fortalecer la capacitación técnica. Para sostener el liderazgo, será fundamental la inversión en investigación agronómica, la innovación tecnológica y la coordinación público-privada.

El liderazgo del Perú en la exportación mundial de uvas de mesa no es solo un logro económico, sino un símbolo de resiliencia, visión y trabajo colectivo. Demuestra que cuando el país apuesta por la calidad, la sostenibilidad y su gente, puede conquistar los mercados más competitivos del mundo.

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