Exportación de jengibre peruano superó las 50 mil toneladas

El jengibre peruano continúa consolidándose como uno de los productos más dinámicos y prometedores de la oferta agroexportadora nacional. En 2025, sus exportaciones superaron las 50 mil toneladas y bordearon los US$ 90 millones, reflejando un crecimiento cercano al 10% respecto al año anterior. Esta evolución no solo confirma la buena salud del sector, sino que también evidencia la capacidad del Perú para posicionar productos agrícolas con valor agregado, estándares internacionales y una identidad cada vez más reconocida en el mundo.

Detrás de este avance se encuentra el esfuerzo articulado de más de 150 empresas exportadoras, principalmente de la región Junín, que concentra alrededor del 95% de la producción nacional de jengibre. Este dato revela algo fundamental: el éxito exportador no surge de manera espontánea, sino como resultado del trabajo sostenido entre productores, empresas, instituciones y cadenas logísticas que han sabido convertir una ventaja agrícola en una oportunidad comercial concreta.

El jengibre peruano llegó en 2025 a más de 28 mercados internacionales, entre ellos Estados Unidos, Países Bajos, Canadá, España, Alemania y Reino Unido. Esta presencia en destinos exigentes demuestra que el producto peruano ha logrado responder a criterios cada vez más rigurosos de inocuidad, trazabilidad y cumplimiento normativo. No se trata solo de vender más, sino de vender mejor, con una propuesta que combine competitividad, confianza y sostenibilidad.

Un papel importante en este proceso lo ha desempeñado PromPerú, a través de una estrategia integral orientada al fortalecimiento empresarial y la promoción comercial. Mediante la Ruta Exportadora, se ha trabajado directamente con más de 200 empresas productoras de jengibre, principalmente en Junín. Como resultado, más de la mitad de ellas ya están exportando y han alcanzado ventas cercanas a US$ 70 millones en más de 30 mercados internacionales. Esto demuestra que la internacionalización también puede convertirse en una herramienta de desarrollo regional y descentralización económica.

Además, la participación de exportadores peruanos en ferias internacionales como Fruit Logistica, Asia Fruit Logistica, Fruit Attraction, The Global Produce & Floral Show y Biofach ha permitido abrir nuevas puertas comerciales. Estos espacios no solo conectan oferta y demanda, sino que fortalecen la imagen del jengibre peruano como un producto de alta calidad, competitivo y alineado con las nuevas exigencias del consumidor global.
El crecimiento del jengibre peruano confirma que el país puede seguir construyendo una agroexportación moderna, descentralizada y con proyección internacional. Más que una cifra positiva, estos resultados representan una oportunidad para fortalecer cadenas productivas, generar empleo y elevar el posicionamiento del Perú en mercados estratégicos.

Reflexión final
Cuando un producto nacional logra abrirse camino en escenarios globales, no solo exporta volumen o valor: también exporta esfuerzo, territorio y reputación. El jengibre peruano es hoy un ejemplo de cómo la articulación entre empresa, calidad e impulso institucional puede transformar una fortaleza agrícola en una historia de crecimiento sostenible. (Foto: Agraria).

Lo más nuevo

Artículos relacionados