En tiempos en los que el Perú suele aparecer en los titulares por sus crisis, esta vez la noticia llega desde otro lugar: el reconocimiento. La lista TIME100 de 2026 incluyó a dos figuras vinculadas al país entre las personas más influyentes del planeta: el Papa León XIV y la lideresa indígena Mari Luz Canaquiri Murayari. No se trata de una lista jerárquica ni de un ranking del primero al último, sino de una selección global de cien nombres distribuidos en categorías como líderes, innovadores, pioneros, íconos y titanes. En ese universo, el Perú logra una presencia valiosa y simbólica.
El dato no solo enorgullece; también invita a pensar. TIME remarca que la influencia no se mide únicamente por fama, sino por la capacidad de transformar realidades. Bajo ese criterio, la presencia de León XIV y Canaquiri retrata dos formas distintas, pero complementarias, de impacto peruano en el mundo. El primero aparece entre los líderes globales y comparte escenario con nombres como Claudia Sheinbaum, Mark Carney, Xi Jinping y Mette Frederiksen. Mari Luz Canaquiri, en tanto, figura entre las voces innovadoras destacadas por la revista.
En el caso del Papa León XIV, TIME resalta su papel en un momento decisivo para la Iglesia Católica. Su liderazgo aparece asociado a una etapa de apertura, renovación y recuperación de credibilidad moral. Su historia, además, tiene un vínculo directo con el Perú: su experiencia pastoral en el norte del país marcó su sensibilidad frente a las comunidades más vulnerables y fortaleció una visión de Iglesia más cercana, sencilla y participativa. No es menor que una figura de dimensión mundial mantenga esa conexión con la realidad peruana como parte de su identidad pública.
Mari Luz Canaquiri Murayari representa otra expresión de influencia: la que nace desde el territorio, la comunidad y la defensa de la naturaleza. Presidenta de la Asociación de Mujeres Huaynakana Kamatahuara Kana, su nombre adquirió proyección internacional por la lucha que llevó al reconocimiento del río Marañón como un ser vivo con derechos legales. Ese precedente judicial convirtió una causa local en una referencia global de justicia ambiental e indígena.
La fuerza de esta noticia está en su diversidad. Un pontífice y una lideresa amazónica, desde espacios muy distintos, coinciden en algo esencial: ambos muestran que el Perú también puede influir desde la ética, la convicción y el servicio. No es una influencia vacía ni ornamental, sino una que deja huella en instituciones, comunidades y debates globales.
Reflexión final
Que dos peruanos estén dentro del TIME100 de 2026 debería leerse como algo más que un motivo de orgullo. Debería asumirse como una señal de posibilidad. El Perú puede proyectarse al mundo no solo por sus problemas, sino por la calidad humana, espiritual y social de quienes lo representan. León XIV y Mari Luz Canaquiri recuerdan que la verdadera influencia no consiste en hacer ruido, sino en transformar con sentido. (Foto: lacajanegra.blog).
