¿Sabes qué tecnología usará la FIFA en el Mundial 2026?

El Mundial 2026 no solo será histórico por jugarse en Estados Unidos, México y Canadá, ni por reunir a 48 selecciones en 104 partidos. También será recordado como el torneo donde la FIFA intentará consolidar una nueva era tecnológica para el fútbol mundial. La inteligencia artificial, los sensores en el balón, los escaneos corporales en 3D y las cámaras desde la mirada del árbitro prometen transformar la forma de jugar, arbitrar, transmitir y entender cada partido.

La principal apuesta será mejorar la detección del fuera de juego. El sistema semiautomático, usado en Qatar 2022, tendrá una versión más rápida y precisa. Ya no solo servirá como apoyo para el VAR: también podrá asistir directamente a los árbitros en el campo. Cuando la inteligencia artificial identifique una posición adelantada clara, el juez de línea recibirá una alerta sonora casi inmediata en sus auriculares. El objetivo es reducir tiempos muertos, evitar largas revisiones y explicar mejor al público las decisiones más polémicas.

Otra innovación clave estará en el balón Trionda, fabricado por Adidas. Este incorporará un sensor de movimiento capaz de registrar cientos de datos por segundo. Gracias a esa información, los árbitros podrán conocer con exactitud cuándo un jugador toca el balón, si hubo desvío, rebote, mano o contacto dentro del área. En un deporte donde un centímetro puede cambiar una historia, esta tecnología puede marcar la diferencia entre una decisión justa y una controversia mundial.

La FIFA también realizará escaneos 3D de los 1.248 jugadores participantes. Cada futbolista entrará en una cabina especial para registrar sus medidas corporales reales. Con ello, las jugadas de fuera de juego ya no se representarán con modelos genéricos, sino con réplicas digitales más exactas. Estas imágenes podrán verse en las transmisiones y pantallas de los estadios, ayudando a que los hinchas entiendan mejor lo que antes parecía una decisión incomprensible desde una cabina.

A ello se sumará el sistema “Referee View”, una cámara ubicada cerca del oído del árbitro para ofrecer una perspectiva más cercana del juego. Además, la FIFA impulsará Football AI Pro, una plataforma de inteligencia artificial entrenada con datos futbolísticos para analizar jugadores, equipos y rendimiento.

La tecnología puede aportar justicia, precisión y transparencia. Sin embargo, el desafío será evitar que el fútbol pierda naturalidad. La máquina puede ayudar, pero no debe gobernar el partido.

Reflexión final
El Mundial 2026 será una prueba decisiva. La FIFA deberá demostrar que la innovación está al servicio del fútbol y no por encima de él. Porque el futuro puede medirse con sensores, pero la emoción del juego seguirá latiendo en la cancha. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).

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