Adiós al retiro AFP: nueve proyectos quedan en el aire

El Congreso se despide y deja en el aire nueve proyectos que buscaban autorizar un nuevo retiro AFP de hasta 4 UIT, aproximadamente S/22.000. Otra vez, el afiliado queda mirando desde la vereda mientras la política decide si su dinero merece debate o silencio. Esta vez no hubo apuro, no hubo prioridad y no hubo voluntad suficiente. El retiro AFP, que durante años fue bandera parlamentaria, hoy parece haber pasado de promesa popular a expediente incómodo.

Desde 2020, el Congreso aprobó ocho retiros de fondos previsionales. La medida fue presentada como alivio económico frente a crisis, desempleo e informalidad. Sin embargo, en este último tramo legislativo, pese a la existencia de nueve iniciativas, el Parlamento no movió el tema con la misma velocidad que suele mostrar para otros asuntos de interés político. Cuando quiere, el Congreso corre; cuando no quiere, descubre el valor espiritual de los plazos.

Ahora el debate queda en manos del nuevo Congreso bicameral. Y allí el panorama se vuelve más incierto. No solo porque el procedimiento será más largo, sino porque el próximo Ejecutivo estará encabezado por Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular, un partido históricamente cercano al modelo privado de pensiones. No se puede olvidar que el sistema de AFP fue introducido en el Perú durante el gobierno de Alberto Fujimori mediante el Decreto Ley N.º 25897, publicado en 1992, y empezó a operar en 1993.

Ese dato no es menor. El fujimorismo tiene una relación política e histórica con el sistema privado de pensiones. Por eso, aunque el nuevo Congreso podría retomar los proyectos, lo más probable es que el noveno retiro AFP enfrente más resistencia que entusiasmo. Keiko Fujimori, como presidenta entrante, tendrá la posibilidad de observar una eventual ley si considera que afecta la sostenibilidad del sistema previsional. Y todo indica que los vientos ya no soplan a favor de nuevas liberaciones masivas.

Pero aquí hay una trampa que debe denunciarse: no basta con decir “no más retiros” si el sistema sigue sin ofrecer pensiones dignas, confianza ni transparencia. Si el dinero es de los trabajadores, el Estado no puede tratarlo como patrimonio cautivo de las administradoras. Y si se afirma que retirar fondos perjudica la jubilación futura, entonces corresponde reformar de verdad el sistema, reducir abusos, mejorar la competencia y garantizar pensiones que no parezcan una burla después de décadas de aportes.

Los nueve proyectos quedaron en el aire y, con ellos, la expectativa de miles de afiliados. El retiro AFP entra ahora a una etapa políticamente cuesta arriba, con un Ejecutivo poco favorable a nuevas liberaciones y un Congreso bicameral que podría dilatar el debate.

Reflexión final
El afiliado no necesita propaganda ni cálculos electorales. Necesita respeto. Si no habrá más retiros, que lo digan de frente. Pero que también expliquen cuándo llegará una reforma previsional justa, porque defender a las AFP sin defender al trabajador sería otra forma elegante de abandono. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).

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