Fibra de vicuña impulsa lujo, conservación y desarrollo regional

La fibra de vicuña vuelve a demostrar que la biodiversidad peruana puede convertirse en una fuente de desarrollo económico cuando se combina conservación, organización comunitaria y valor agregado. En 2025, el precio promedio de esta fibra superó los USD 330 por kilogramo y alcanzó aproximadamente USD 334,7, consolidando al Perú como un actor clave dentro del mercado internacional de textiles de lujo.

El crecimiento también se refleja en el valor de la producción obtenida dentro de áreas naturales protegidas, que pasó de más de USD 80.000 en 2024 a cerca de USD 448.000 en 2025.

El avance es significativo. El volumen de fibra esquilada en las reservas nacionales Pampa Galeras Bárbara D’Achille y Salinas y Aguada Blanca aumentó de 255,9 a 1.337,6 kilogramos, un crecimiento de 422,7%. Este salto fue posible gracias a una mejor organización de los chaccus, mayor eficiencia logística y participación activa de las comunidades.

Actualmente existen nueve Planes de Manejo de Vicuña vigentes en cinco áreas naturales protegidas, que respaldan 14 contratos de aprovechamiento y benefician a 1.070 familias y organizaciones locales. En Arequipa, la Reserva Nacional Salinas y Aguada Blanca concentra 819 beneficiarios, reforzando el papel de la región como referente en conservación y aprovechamiento sostenible.

El potencial económico no termina en la fibra en bruto. El verdadero reto consiste en avanzar hacia hilados, confecciones y prendas de alto valor. Programas como Emprendedores por Naturaleza ya financian proyectos en Ayacucho, Junín y Arequipa para fortalecer la cadena posterior a la esquila, mejorar técnicas productivas y recuperar pastos naturales.

El crecimiento de la población también resulta alentador. En 2025, las vicuñas dentro de áreas protegidas alcanzaron 40.738 ejemplares, 41,2% más que el año anterior. Esto demuestra que conservar y producir no son objetivos incompatibles cuando existe manejo técnico y controlado.

La fibra de vicuña representa una oportunidad excepcional para unir biodiversidad, industria textil, empleo rural y exportaciones premium. Su alto valor internacional puede convertirse en una herramienta para mejorar los ingresos de comunidades altoandinas y fortalecer economías regionales.

Reflexión final
El verdadero “oro de los Andes” no debe medirse únicamente por su precio por kilogramo, sino por el bienestar que puede generar sin destruir el recurso que lo hace posible. Arequipa, junto con otras regiones altoandinas, tiene la oportunidad de transformar conservación, tradición y talento en una industria sostenible de alcance mundial. Proteger la vicuña y agregar valor a su fibra es convertir patrimonio natural en desarrollo con futuro. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).

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