Liga 1: más extranjeros, menos cantera y ningún plan nacional

El fútbol peruano vuelve a buscar soluciones rápidas para problemas que llevan décadas sin resolverse. En 2026, los clubes de la Liga 1 pueden alinear simultáneamente hasta siete futbolistas extranjeros, mientras desapareció la obligación de incluir a un jugador sub-19 en la convocatoria. La medida podrá facilitar contrataciones, pero también confirma una peligrosa renuncia: importar respuestas antes que formar talento nacional.

El problema no es la nacionalidad. Un extranjero de calidad puede elevar la competencia, transmitir experiencia y enriquecer el espectáculo. Lo cuestionable es contratar por catálogo, recomendación o urgencia, sin análisis de rendimiento, adaptación, edad, costo ni posibilidad de reventa. Cuando el fichaje no responde a un proyecto deportivo, ocupa presupuesto y espacio, pero rara vez deja patrimonio.

La Liga 1 permite actualmente siete extranjeros en cancha, uno más que en la temporada anterior. Además, los clubes ya no están obligados a considerar a un sub-19 en su lista. En un país cuya selección atraviesa una evidente escasez generacional, ampliar las puertas al mercado externo mientras se estrecha el acceso de los juveniles resulta una contradicción difícil de defender.

La cantera peruana continúa tratada como gasto y no como inversión. Faltan entrenadores especializados, infraestructura, nutrición, acompañamiento psicológico, competencia descentralizada y planes individuales de desarrollo. Después, cuando no aparecen nuevos jugadores, los mismos dirigentes que abandonaron la formación presentan la crisis como si fuera un accidente climático.

La anunciada recuperación de la bolsa de minutos para 2027 reconoce implícitamente que el modelo actual no funciona. Pero obligar a colocar jóvenes durante determinado tiempo será insuficiente si los clubes continúan sin metodología, seguimiento ni voluntad real de promoverlos. El juvenil no debe entrar para completar una cuota y desaparecer al partido siguiente: necesita continuidad, protección contractual y oportunidades basadas en méritos.

La Federación Peruana de Fútbol y los clubes deben construir una política nacional que combine extranjeros de jerarquía con formación obligatoria, incentivos económicos y fiscalización. Cada institución debería presentar un plan de cantera, acreditar personal capacitado y cumplir metas anuales de promoción.

Reflexión final
Una liga que importa jugadores sin producir los propios puede completar plantillas, pero difícilmente construirá futuro. El verdadero fracaso no consiste en contratar extranjeros, sino en hacerlo para esconder la incapacidad de formar peruanos. Sin cantera, la Liga 1 seguirá disputando campeonatos; la selección, en cambio, continuará pagando la factura de una dirigencia que confundió mercado con proyecto. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).

Lo más nuevo

Artículos relacionados