(Foto: La República / EFE). La pregunta que hoy define el Mundial 2026 para muchos peruanos no es táctica ni futbolera. Es financiera: ¿cuánto cuesta viajar? Visa, vuelos, entradas, alquiler… Cuatro rubros que convierten la ilusión de ir al Mundial en un cotejo de números. Y cuando un sueño viene con etiqueta de precio, deja de ser popular para volverse privilegio.
Empecemos por lo inevitable: la visa. Si planeas pisar Estados Unidos, México o Canadá, necesitas tramitar visa de turista. El costo es significativo: US$185 para EE. UU., US$56 para México y US$29.40 para Canadá. Eso sin contar que debes demostrar solvencia económica, contrato de alojamiento y volver a Perú sin plan de quedarse. Y cuidado: pagar la visa no garantiza que te la aprueben. Así empieza el camino del hincha: con incertidumbre y gasto.
Luego vienen los vuelos internacionales. En la fase de grupos (11–24 de junio), los precios más económicos desde Lima rondan: US$788 hacia Ciudad de México, US$972 hacia Toronto, US$943 hacia Nueva York y US$630 hacia Miami, todos con impuestos incluidos. ¿Lo peor? Esos valores se elevarán conforme se acerque el torneo y se agoten los asientos baratos.
Las entradas a los partidos son motivo de ilusión y frustración. Los boletos más baratos para ver un juego cuestan US$60, pero si quieres ver la final, el precio puede subir hasta US$6,730. Y la FIFA no te vende la entrada solo porque tengas visa: primero debes solicitar intención de compra en un sorteo que, con millones de peticiones, convierte el ticket en un bien escaso.
Y está el golpe constante: el alojamiento y viáticos. Para la fase de grupos (13 días), los promedios sugeridos sin lujos son: US$1,339 en Nueva York (US$85/día en alimentación y US$18/día en movilidad), US$858 en Toronto y US$572 en Ciudad de México. Eso sin contar taxis, snacks, emergencias ni entrada a otros partidos.
Sumemos el ejemplo realista que muchos hinchas evaluarán: seguir a una selección en dos sedes de EE. UU. puede significar US$185 de visa, US$1,363 en vuelos, US$744 y US$285 en alojamiento por zonas distintas, más US$90 en entradas y US$915 en viáticos, dando un total aproximado de US$3,582 solo para la fase de grupos. Y si tu equipo avanza, el presupuesto también avanza… hacia arriba.
Viajar al Mundial 2026 desde Perú ya no es solo querer. Es poder. Y ese “poder” tiene precio: uno que muchos no podrán pagar sin endeudarse o sacrificar necesidades básicas.
Reflexión final
El fútbol se vende como un lenguaje universal. Pero el Mundial 2026 está hablando, cada vez más, en dólares. Cuando incluso la ilusión tiene etiqueta de precio, el sueño deja de ser colectivo y se convierte en mercancía. Y en un país donde millones viven de ingresos modestos, esa transformación no solo es económica: es cultural y social. El Mundial debería ser fiesta del mundo… pero hoy parece fiesta de bolsillos. Y eso también duele.
