La cifra oficial del 5,25% de inflación anual no es un frío indicador macroeconómico: representa el castigo implacable contra los presupuestos familiares golpeados por el creciente costo de vida. En las calles, la ciudadanía de a pie experimenta el encarecimiento de los alimentos fundamentales con salarios congelados, atestiguando cómo la brecha de desigualdad social se profundiza de forma alarmante ante el desgobierno reinante.
Al situar la línea de pobreza monetaria en 462 soles mensuales por persona a partir de la canasta básica familiar, la realidad aplasta cualquier discurso oficialista. Familias enteras que hace doce meses lograban sostenerse a flote con sus ingresos, hoy naufragan en la miseria. Esta preocupante situación configura una injusticia de Estado que exige respuestas urgentes que el gobierno peruano sigue omitiendo.
A este escenario desolador se suma la amenaza del fenómeno de El Niño. Las sequías prolongadas en la sierra central dañan los cultivos y comprometen las futuras cosechas, mientras que lluvias torrenciales golpean la costa norte. Estas emergencias climáticas afectarán directamente los precios de los bienes de consumo popular, justamente aquellos alimentos fundamentales e imposibles de sustituir en las economías de quienes perciben únicamente el ingreso mínimo vital.
Frente a la presión, las respuestas institucionales se muestran contradictorias o insuficientes. Mientras el Banco Central de Reserva se ve empujado a elevar su tasa de referencia, encareciendo el crédito en plena crisis, el Poder Ejecutivo exhibe una preocupante parálisis. De nada sirvió exigir celeridad al Congreso para obtener facultades legislativas si no se emite ningún decreto enfocado en la emergencia. Cancelar viajes presidenciales no constituye una política pública; es un gesto superficial para encubrir la falta de capacidad de gestión.
Desde La Caja Negra, denunciamos con firmeza la apatía gubernamental y la falta de empatía con la población. La lucha contra la crisis no admite retórica ni cálculo político, sino ética, firmeza y medidas concretas que defiendan la dignidad de los peruanos. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).
