Alerta por El Niño: clínicas deben atender antes de cobrar

El Fenómeno El Niño no pide permiso antes de provocar lluvias intensas, inundaciones, accidentes, enfermedades o daños en distintas regiones del Perú. Por eso, frente al riesgo de un incremento de las emergencias, el Indecopi ha recordado una obligación que debería resultar elemental: clínicas y hospitales deben atender inmediatamente a todo paciente cuya vida o salud esté en grave peligro, sin exigir pagos, pagarés ni garantías previas.

Que sea necesario reiterarlo revela una preocupante realidad. En determinados establecimientos, la emergencia médica corre el riesgo de ser evaluada después de la solvencia económica, como si el corazón pudiera esperar mientras la administración confirma una tarjeta.

Una emergencia no convierte los derechos ciudadanos en algo desechable. Tampoco autoriza a las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud a cerrar sus puertas, trasladar responsabilidades o someter la atención a una negociación financiera. Primero está la vida; después vendrán la identificación, los trámites, la cobertura del seguro y las obligaciones económicas que correspondan.

Ante el Fenómeno El Niño, esta disposición adquiere una dimensión todavía mayor. Las inundaciones pueden dejar poblaciones aisladas, interrumpir carreteras, contaminar fuentes de agua y multiplicar las urgencias. En ese escenario, pretender que una familia presente dinero o firme un pagaré antes de recibir atención no sería solamente una irregularidad administrativa: representaría una grave vulneración del derecho a la salud.

El Indecopi también ha informado sobre los mecanismos disponibles para defender a los usuarios. Si un establecimiento niega o condiciona la atención de emergencia, el ciudadano puede registrar el hecho en el Libro de Reclamaciones en Salud de la institución correspondiente. Además, puede comunicarse con la Superintendencia Nacional de Salud mediante la línea 113, opción 7, para solicitar orientación y presentar su caso.

Sin embargo, informar no basta. El Estado debe realizar fiscalizaciones preventivas, reforzar los canales de denuncia y garantizar respuestas rápidas. Resultaría cruelmente irónico que la víctima sobreviviera a una inundación, pero tuviera que librar una segunda batalla frente a una ventanilla administrativa.

El Fenómeno El Niño pondrá a prueba la infraestructura sanitaria, la capacidad de respuesta de las autoridades y la responsabilidad de los prestadores de salud. Las clínicas y hospitales deben prepararse para atender, no para seleccionar pacientes según su capacidad de pago.

Reflexión final
Las emergencias naturales pueden ser inevitables; la indiferencia institucional, no. Cuando una vida está en peligro, cada minuto cuenta. Ninguna caja registradora, documento o tarjeta puede colocarse por encima de esa verdad. La prevención también consiste en garantizar que, cuando llegue la emergencia, nadie encuentre una factura bloqueando la puerta. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).

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