Más de 100 mil vehículos tienen orden de captura vigente en Lima

Por Edwin Gamboa, fundador Caja Negra

Lima amaneció con la noticia de que más de 100 mil vehículos tienen orden de captura vigente. Sí, leyeron bien: cien mil. Al parecer, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) de Lima, después de un largo letargo digno de osos invernando, finalmente decidió abrir los ojos. Y vaya sorpresa que se han llevado: tienen medio parque automotor en falta. Qué ironía que recién ahora, con las calles a punto de colapsar y los depósitos ya repletos, el SAT se acuerde de cumplir su trabajo.

Dicen que Lima es una ciudad caótica. Pero nada grita más “caos” que saber que hay 104,533 vehículos con orden de captura circulando tan campantes por avenidas y jirones, mientras el SAT hace operativos como quien sale de compras, a ver qué pesca.

La mayoría de esas capturas, nos cuentan, se debe a papeletas impagas. Claro, porque es tan “peruano” meterse en una zona rígida, estacionarse sobre la cebra peatonal o tocar la bocina hasta para decir “buenos días”. Para muestra, los números del SAT en 2025: 427,527 papeletas emitidas. Usar la bocina sin necesidad (L07) se ha vuelto casi un deporte nacional con 66,868 infracciones. Y ni qué decir del mal estacionamiento (L01), con más de 58,000 almas que creen que su auto es dueño de la calle.

Pero, ojo, no todo es por ser malos conductores. También están los embargos por deudas de impuesto vehicular, predial, alcabala o arbitrios. Aquí aparece el drama de los contribuyentes que, entre la inflación y los sueldos que no suben, tienen que elegir entre pagar la deuda municipal o llenar el tanque de gasolina… y bueno, gana la gasolina.

El SAT, tan diligente, nos recuerda que si no pagas, viene la grúa, te levanta el carro y lo mete a un depósito. Y si no regularizas la deuda en tiempo récord, tu vehículo podría acabar subastado al mejor postor o convertido en chatarra. Mientras tanto, la ciudad se llena de depósitos saturados y ciudadanos furiosos.

Eso sí, ahora tienen plataformas online y WhatsApp para consultar el estado de tu vehículo. ¡Qué avance! Lástima que la modernidad haya llegado después de años de inacción. Porque, si algo queda claro, es que el SAT se ha tomado su tiempo en despertar. Mientras tanto, las deudas y los intereses han seguido creciendo como la humedad en la pared.

El SAT dice que todo esto no es para castigar, sino para promover el cumplimiento de la ley. Suena bonito. Lástima que lo digan después de años de papeletas acumuladas, sistemas lentos y contribuyentes que muchas veces ni siquiera sabían que tenían una deuda. Porque si alguien ha dormido en sus laureles, ha sido precisamente el SAT.

Reflexión Final
La moraleja es sencilla: en Lima, más vale tener las cuentas claras que un carro bonito. Porque de nada sirve tener tu auto reluciente si el SAT está acechando con su grúa, listo para llevarse tu vehículo al depósito. Y mientras ellos “recaudan” con entusiasmo tardío, uno se pregunta: ¿por qué tardaron tanto en actuar? Porque si algo está claro es que la ciudad no necesita más multas… necesita instituciones que no despierten solo cuando ya se les vino el desorden encima.

En fin, bienvenidos a Lima, la ciudad donde hasta los autos tienen orden de captura… y donde el SAT, aunque tarde, por fin parece que se ha puesto las pilas.

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