SUNAT nuevas reglas para donaciones: ¿Es beneficioso?

La SUNAT ha modificado las reglas para las donaciones en el Perú. Desde el 4 de mayo de 2026, todo trámite de adjudicación, donación o destino de bienes deberá realizarse exclusivamente mediante un aplicativo digital con Clave SOL. La medida promete eficiencia, transparencia y control. Pero detrás de ese discurso técnico surge una pregunta clave: ¿cómo afectan realmente estas nuevas reglas a donantes y adjudicatarios en un país donde la formalidad no siempre camina al mismo ritmo que la necesidad?.

Para los donantes, el mensaje es contundente: no toda buena intención será reconocida tributariamente. Solo las donaciones realizadas a entidades públicas no empresariales o a organizaciones sin fines de lucro previamente calificadas por la SUNAT podrán deducirse de impuestos. Además, el proceso deberá estar respaldado por un comprobante formal. En otras palabras, donar ahora implica conocer el sistema, verificar registros y cumplir requisitos. La solidaridad sigue existiendo, pero con condicionantes.

Para los adjudicatarios, el cambio es aún más sensible. Entidades públicas, comunidades campesinas, comunidades nativas e instituciones deberán adaptarse a un sistema digital obligatorio. En teoría, esto puede agilizar procesos y reducir discrecionalidad. En la práctica, puede generar exclusión si no se garantiza acceso tecnológico, capacitación y acompañamiento. El Estado digital puede ordenar, pero también puede dejar atrás a quienes no logran conectarse.

La transparencia no depende de la tecnología, sino de cómo se usa. Un aplicativo puede centralizar información, pero si no permite seguimiento público, criterios claros de asignación y plazos definidos, la opacidad solo cambia de formato. La historia administrativa del país enseña que la burocracia no desaparece: se transforma.

Las nuevas reglas de SUNAT buscan ordenar el sistema de donaciones y evitar irregularidades. Eso es necesario. Pero también es necesario reconocer que no todos los actores tienen las mismas capacidades para cumplir con estas exigencias. Modernizar no debe significar complicar.

Reflexión final
Donar debería ser un acto sencillo y solidario, no una prueba de resistencia administrativa. Si la SUNAT logra que este sistema sea accesible, claro y justo, habrá dado un paso importante. Pero si convierte la ayuda en un proceso complejo y restrictivo, el riesgo es evidente: que la formalidad termine alejando la solidaridad, y que el control termine pesando más que el propósito. (Foto: LR).

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