Minsa reporta incremento de casos del virus Coxsackie

El Ministerio de Salud reportó un incremento de casos del virus Coxsackie, conocido como enfermedad de manos, pies y boca, en 88 conglomerados del país. Las regiones con más notificaciones incluyen Lambayeque, Cusco, Huancavelica, Junín y zonas de Lima Provincias. Aunque el Minsa señala que se trata de una enfermedad estacional, también reconoce que los contagios se han duplicado respecto al 2025. Y cuando una enfermedad infantil duplica sus cifras, la prevención deja de ser recomendación y se convierte en urgencia.

El virus afecta principalmente a menores de cinco años y puede provocar fiebre, malestar general, llagas o ampollas en la boca, así como erupciones en manos y pies. No suele tratarse de una enfermedad grave en la mayoría de casos, pero sí es altamente contagiosa y puede propagarse rápidamente en aulas, guarderías y hogares si no se aplican medidas básicas de higiene.

El problema es que en el Perú lo básico muchas veces llega tarde. Se habla de lavado de manos por 20 segundos, desinfección de superficies, ventilación y aislamiento de niños con síntomas. Todo correcto. Pero la pregunta incómoda es cuántas escuelas cuentan realmente con agua suficiente, jabón, limpieza permanente y protocolos bien aplicados. No basta con pedir prevención si el sistema educativo no siempre garantiza las condiciones mínimas para cumplirla.

El Ministerio de Educación ha dispuesto suspender clases presenciales en las aulas donde se presenten casos, sin cerrar colegios de manera general. La medida puede ser razonable, pero también evidencia una fragilidad conocida: cuando aparece un brote, se improvisa entre presencialidad, virtualidad y desigualdad digital. No todos los hogares tienen conectividad ni dispositivos, y no todas las escuelas pueden responder con la misma eficacia.

El incremento del virus Coxsackie debe manejarse con serenidad, pero no con indiferencia. Las autoridades deben informar con claridad, los colegios deben aplicar protocolos reales y las familias deben estar atentas a los síntomas. La salud infantil no puede depender de campañas momentáneas ni de comunicados apresurados.

Reflexión final
El Coxsackie no solo pone a prueba la higiene escolar; también desnuda la precariedad preventiva del país. Un Estado serio no espera que los casos se dupliquen para recordar que la salud pública empieza con agua, jabón, información y acción temprana. (Foto: Andina).

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