Indecopi sanciona a Apuesta Total con multa irrisoria de 2 UIT

La sanción de Indecopi contra Apuesta Total confirma una práctica que muchos usuarios sospechaban: cuando el apostador pierde, el sistema funciona; cuando gana, aparecen restricciones, límites y explicaciones técnicas. La Resolución Final 1583-2026/CC2 concluyó que la empresa restringió injustificadamente las apuestas de un usuario frente a otros clientes “normales”. Hasta allí, el fallo es relevante. El problema es la multa: 2 UIT, aproximadamente S/ 11.000. Para una casa de apuestas con presencia nacional, esa cifra parece más una llamada de atención simbólica que una sanción disuasiva.

Apuesta Total intentó justificar las restricciones con términos como “gestión de riesgo”, “patrones sospechosos”, “arbitraje”, “value betting” y “prevención de fraude”. El lenguaje técnico puede impresionar, pero no reemplaza las pruebas. Indecopi determinó que la empresa no acreditó de manera objetiva, uniforme y consistente por qué redujo severamente los límites de apuesta del usuario.

La contradicción fue grave. Primero se vinculó la restricción a una jugada de 2022 entre Alianza Lima y Sport Huancayo. Luego se usaron operaciones de abril de 2026 para sostener la medida, pese a que ocurrieron después de presentada la denuncia. Es decir, la justificación caminó detrás del problema, como si se buscara construir una explicación cuando la decisión ya estaba tomada.

El fondo del asunto es más serio: ganar no puede convertirse en sospecha automática. Si una plataforma recibe al usuario cuando pierde, pero lo limita cuando acierta con frecuencia, el negocio deja de parecer juego regulado y empieza a parecer una cancha inclinada hacia la casa.

Pero Indecopi también merece crítica. Reconocer la infracción y sancionar con S/ 11.000 a una empresa de apuestas es insuficiente. Una multa tan baja no corrige incentivos; apenas los administra. Para una compañía con fuerte exposición publicitaria, patrocinios y operación masiva, ese monto puede ser absorbido como costo operativo. El mensaje termina siendo peligroso: restringir injustificadamente puede salir barato.

Indecopi ordenó levantar las restricciones y restablecer las condiciones ordinarias de apuesta, lo cual es correcto. Pero si la sanción económica no golpea donde debe, la industria difícilmente cambiará sus prácticas.

Reflexión final
Las casas de apuestas no pueden cambiar las reglas cuando el usuario gana. Y el regulador no puede responder con multas decorativas. Porque cuando la infracción cuesta poco, la injusticia se vuelve rentable.

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