Las exportaciones peruanas de arándanos frescos continúan consolidándose como uno de los principales motores de la agroindustria nacional. Al cierre de la semana 29 de la campaña 2026-2027, los envíos acumulados alcanzaron 26.709 toneladas, volumen que representa un crecimiento de 114% respecto del mismo periodo de la campaña anterior, según información de Proarándanos.
Este resultado confirma la capacidad del Perú para responder a una demanda internacional creciente y mantener una oferta competitiva en un mercado que valora cada vez más la calidad, la continuidad del abastecimiento y la eficiencia logística.
El transporte marítimo concentró el 89% del volumen exportado, lo que demuestra la importancia de los puertos y de una cadena de frío eficiente para conservar la calidad de la fruta durante recorridos de larga distancia. Esta modalidad también permite movilizar mayores volúmenes y atender mercados estratégicos con una estructura de costos más competitiva.
Estados Unidos se mantuvo como el principal destino del arándano peruano, con el 40% de los envíos. Europa representó el 22%, mientras China concentró el 15% y el Reino Unido el 4%. El 18% restante se dirigió a otros mercados, un dato que refleja una saludable diversificación comercial y la posibilidad de ampliar la presencia peruana en nuevos destinos.
En el ámbito empresarial, Camposol lideró el ranking con 3.894 toneladas exportadas. Le siguieron Prize Perú, con 1.361 toneladas; TA Export, con 1.349; Hortifrut Perú, con 1.181; y Agrícola Andrea, con 1.156. La participación de distintas compañías evidencia que la industria cuenta con una base empresarial amplia, capaz de competir mediante productividad, innovación y cumplimiento de estándares internacionales.
El crecimiento también genera oportunidades para productores, trabajadores agrícolas, empresas de transporte, plantas de procesamiento, proveedores de envases y servicios especializados. Sin embargo, el avance deberá acompañarse de inversiones en tecnología, uso eficiente del agua, sostenibilidad y capacitación laboral.
La campaña 2026-2027 confirma que el arándano peruano mantiene una trayectoria ascendente. El crecimiento de 114% no solo representa mayores ventas al exterior, sino también una señal de confianza en la capacidad productiva y exportadora del país.
Reflexión final
El desafío ya no consiste únicamente en exportar más, sino en crecer con calidad, responsabilidad y visión de largo plazo. Cada tonelada enviada debe traducirse en empleo formal, desarrollo regional y fortalecimiento empresarial. El arándano peruano ha conquistado mercados; ahora corresponde convertir ese liderazgo en una ventaja sostenible para toda su cadena productiva. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).
