El mundo elegirá las siete maravillas de la era contemporánea

La humanidad no dejó de construir obras capaces de provocar admiración cuando terminó la Antigüedad. Con esa premisa, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo, conocido como WTTC, ha iniciado una convocatoria internacional para seleccionar las siete maravillas contemporáneas del mundo. La campaña permitirá al público nominar construcciones levantadas desde 1801 que hayan transformado el turismo y contribuido al desarrollo de sus comunidades.

La propuesta comprende monumentos, museos, puentes, aeropuertos, estadios, palacios, centros culturales, complejos turísticos y otras obras creadas por el ser humano. No se evaluará únicamente su dimensión arquitectónica o su popularidad, sino también su capacidad para generar empleo, atraer inversiones, fortalecer negocios locales, promover un turismo responsable y consolidar la identidad de una ciudad o un país.

Este enfoque amplía la idea tradicional de maravilla. Una construcción contemporánea no debería ser reconocida solamente por su tamaño, belleza o complejidad técnica. También debe analizarse su relación con el entorno, su utilidad social, su sostenibilidad y los beneficios que produce para la población que la rodea.

La participación pública incorpora diversidad y permite que lugares ubicados fuera de los circuitos turísticos tradicionales alcancen visibilidad internacional. Sin embargo, una elección global también enfrenta riesgos: las obras más conocidas, los países con mayor capacidad promocional y las campañas mejor financiadas podrían obtener ventajas frente a candidaturas con menor exposición, aunque posean un importante valor cultural.

Las nominaciones permanecerán abiertas hasta el 7 de enero de 2027. Ese día se anunciarán 70 candidatos y comenzará la votación pública. La lista se reducirá a 30 finalistas el 7 de abril, mientras que las siete obras ganadoras serán reveladas el 7 de julio de 2027.

La campaña del WTTC representa una oportunidad para debatir qué construcciones expresan mejor los avances, aspiraciones y contradicciones de la era moderna. Su legitimidad dependerá de criterios transparentes, participación equilibrada y una evaluación que vaya más allá de la fama internacional.

Reflexión final
Las maravillas contemporáneas no deberían ser únicamente escenarios para fotografías o símbolos de prestigio nacional. Su verdadero valor debe medirse por la manera en la que protegen su patrimonio, integran a las comunidades y generan beneficios sostenibles. Elegirlas será también definir qué entiende nuestra época por progreso, identidad y legado. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).

Link: https://contemporary-wonders.wttc.org/es

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