La Selección acaba de firmar la peor Eliminatoria de toda su historia

La estadística es cruel, pero también honesta: la Selección Peruana acaba de firmar la peor Eliminatoria de toda su historia. Doce puntos en dieciocho partidos, diez derrotas, seis empates y apenas dos victorias. Ni un solo gol de visitante. Tres entrenadores que desfilaron como remedios improvisados y un Estadio Nacional convertido en escenario de silencios más que de celebraciones. El 0-1 ante Paraguay no fue solo una derrota inédita en Lima; fue el símbolo de un fracaso estructural, una fotografía en blanco y negro de lo que nunca se quiso planificar.

Perú cerró las Eliminatorias al Mundial 2026 como un alumno desaprobado que intenta justificar la nota con excusas. Se nos dijo que debutaron siete jugadores, como si eso alcanzara para maquillar el desastre. Se habló de transición, de futuro, de promesas, pero los números destrozan cualquier discurso. Ni el ciclo de José “Chemo” del Solar había dejado un registro tan pobre. Hoy, la Bicolor aparece con apenas 12 puntos, superando —por lo bajo— todos los fracasos anteriores.

La diferencia es que antes había ilusiones, al menos un atisbo de competitividad. Hoy, ni eso. En Rusia 2018 y Qatar 2022 hubo razones para soñar, aunque fueran frágiles. Pero ahora la ilusión murió antes de nacer: cero goles de visita, un promedio ofensivo de caricatura y la certeza de que no hay recambio generacional ni proyecto que sustente la esperanza. El fútbol peruano se quedó sin voz ni gol, aferrado a la calculadora como si las matemáticas pudieran anotar en la cancha.

Y mientras tanto, la dirigencia vende humo con frases recicladas: que “los jugadores madurarán para el 2030”, que “hay que seguir confiando en el proceso”, que “las Eliminatorias son largas”. Falso. Lo que hay es una involución: futbolistas que sobreviven en la Liga 1, un torneo local que no compite ni con ligas de tercer nivel, y selecciones menores que coleccionan fracasos en silencio. Pensar que Perú crecerá mientras los demás se estancan es una mentira que solo alimenta el consuelo barato.

El dato lapidario está ahí: desde Francia 98 hasta Qatar 2022, Perú siempre sumó más puntos que ahora. Incluso en las campañas más desastrosas había más goles, más dignidad, más competencia. El 2026 quedará en la memoria como la Eliminatoria donde no solo se perdió en la tabla, sino también en el proyecto. Porque, seamos claros: nunca existió uno.

La derrota ante Paraguay no fue un accidente, fue la consecuencia lógica de un fútbol que decidió vivir sin planificación. Tres técnicos pasaron por el banquillo y ninguno pudo maquillar la pobreza estructural de un sistema que lleva décadas improvisando. No hay jugadores consolidados en ligas top, no hay estructura en menores, no hay liga competitiva. Hay apenas discursos, nostalgias y excusas.

Reflexión final
El Perú ya tocó fondo, pero aún insiste en seguir cavando. Los números no mienten: esta fue la peor Eliminatoria de nuestra historia. Y no hay entrenador milagroso que pueda revertirlo sin un plan integral, serio y con visión al 2050. El fútbol peruano necesita profesionales, no improvisados; planificación, no discursos. Porque seguir apostando al azar, a la fe y al consuelo es condenarnos a escribir la misma crónica de fracasos en el 2030, en el 2034 y en el 2050.

Edwin Gamboa, fundador de La Caja Negra

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