CIT: Carlos Álvarez supera a Keiko; López Aliaga lidera con 15%

Las encuestas son termómetro, no oráculo. Pero el último sondeo de Opinión & Mercado CIT, difundido por Panorama, deja un dato que corta el ruido: Rafael López Aliaga encabeza con 15,3%, y el humorista Carlos Álvarez (7,2%) desbanca a Keiko Fujimori (6,1%) al segundo lugar. El resto flota en un mar de dígitos sueltos: César Acuña (6%), Mario Vizcarra (5,8%), y luego una procesión de nombres por debajo del 5%. Traducción simple: solo uno cruza los dos dígitos; la mayoría del electorado sigue sin “su” candidato.

El cuadro completo desnuda el malestar: 22,2% no define su voto; 13,8% lo anularía o lo viciaría. Es decir, casi cuatro de cada diez prefieren la distancia antes que el entusiasmo. Nadie conquista el centro de gravedad del país, y la política profesional cede espacio a un comediante que, paradójicamente, capitaliza mejor el humor negro nacional que décadas de marketing partidario. Cuando la oferta desconecta, la risa se vuelve refugio y, de pronto, alternativa.

El establishment tampoco ayuda. Ni Keiko ni Álvarez asistirán a CADE Ejecutivos; la primera alega agenda y definiciones internas, el segundo señala una élite desconectada. Entre tanto, el Tribunal Constitucional ordena archivar la acusación fiscal contra Fujimori y Fuerza Popular por presunta financiación irregular (el “caso cócteles”); la ley se pronuncia, sí, pero la legitimidad pública no firma ese fallo. Resultado: un tablero donde el liderazgo se mide en menciones, no en propuestas, y la credibilidad vale menos que el trending de domingo.

La foto de CIT también confirma el síndrome del “pico bajo”: Butters (4,1%), Barnechea (3,1%), López Chau (2,9%) y una nube de “otros” (6,4%) que apenas mueven la aguja. Si nadie supera con holgura el 20%, la segunda vuelta será una lotería de negativas: pasará quien menos rechazo aglutine, no quien más proyecto ofrezca. Es la democracia de la resignación.

El dato no es que Álvarez supere a Keiko, sino que el vacío supera a casi todos. Sin programa, sin equipos y sin pruebas de gobierno, la campaña es casting. Y un casting con 36% de indecisos, blancos y viciados se decide por descarte. Ganará quien cometa menos errores en cámara, no quien prometa un país gobernable.

Reflexión final
La Caja Negra defiende una regla simple: propuestas antes que poses. Si la encuesta CIT (Panorama, muestra nacional, octubre 2025) toma el pulso y encuentra frío, es porque la política dejó de bombear ideas. Los números hablan: el primer lugar no convence; el segundo sorprende; el resto no aparece. Falta lo único que no se terceriza: un plan serio que entusiasme. Sin eso, el humor seguirá llenando el silencio.

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