¿Qué revela la encuesta CPI sobre la intención de voto 2026?

La más reciente encuesta nacional de CPI (10 noviembre 2025) revela un dato que, más que estadístico, es un grito silencioso del país: el 21,7 % de peruanos votaría en blanco y un 33,1 % aún no sabe por quién votar si las elecciones presidenciales fueran mañana. En otras palabras, más de la mitad del electorado —54,8 %— no encuentra una opción política que lo represente. No se trata de apatía: se trata de una profunda orfandad política que atraviesa al Perú entero, de la costa a la sierra y la selva.

Estos números, escondidos entre los porcentajes de intención de voto, dicen más sobre el Perú que cualquier discurso de campaña. Mientras los aspirantes a Palacio repiten promesas recicladas, el ciudadano promedio observa desde la vereda, sin fe ni horizonte. El voto en blanco no es desinterés; es una forma de protesta pasiva, un reflejo de la desconfianza acumulada tras años de escándalos, vacancias, traiciones partidarias y congresos sin legitimidad.

El 33,1 % de indecisos tampoco es neutro: es un país expectante, que evalúa, que duda. Ese tercio silencioso puede definir la elección, pero también puede vaciar de contenido el debate democrático si las campañas siguen apelando al miedo, la polarización o el populismo. Ningún candidato ha logrado todavía conectar emocionalmente con la mayoría del país, y eso revela que los mensajes políticos circulan en una burbuja: la de los estrategas y los influencers, no la de los mercados, los barrios o los pueblos.

Si el voto es la expresión máxima de la ciudadanía, entonces el blanco y el silencio se están convirtiendo en el idioma político dominante. Es el lenguaje de una sociedad que no cree ni en la derecha ni en la izquierda, sino en la urgencia de algo distinto: honestidad, gestión y resultados. Este panorama refleja un vacío de representación tan grande como el propio escepticismo nacional.

El Perú no está dividido entre rojos y azules, sino entre quienes aún creen y quienes ya no esperan nada. Y ese “nada” pesa. Si los candidatos no escuchan el mensaje del 54,8 % que hoy no los elige, la próxima elección no será un triunfo democrático, sino una ratificación de la desconfianza. Los votos en blanco y la indecisión deberían ser leídos como un clamor ciudadano: el de un país que exige ética, coherencia y liderazgo, no campañas de ocasión.

Reflexión final
El voto en blanco y la indecisión no son vacíos; son advertencias. No hay que temerles, sino entenderlos. Representan un país cansado de los mismos nombres y de las mismas promesas que nunca llegaron a los pueblos. El problema no es que el Perú no tenga candidatos: es que los candidatos no tienen país.

📊 Ficha técnica de la encuesta

Encuestadora: Compañía Peruana de Estudios de Mercado y Opinión Pública (CPI S.A.C.)
Registro JNE: N.° 00470-REE/JNE
Ámbito: Nacional urbano y rural (18 departamentos, 39 provincias, 115 distritos, incluidos Lima y Callao)
Universo investigado: Hombres y mujeres de 18 a 70 años de todo el país
Técnica: Encuesta presencial en hogares seleccionados
Muestra: 1,200 entrevistas efectivas
Nivel de confianza: 95,5 %
Representatividad: 94,1 %
Margen de error: ±2,8 %
Fecha de campo: 3 al 7 de noviembre de 2025
Fuente: Estudio de Opinión Pública Nacional – Perú Urbano y Rural. CPI, noviembre 2025.

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