Presidente del JNE advierte que elecciones de 2026 están en riesgo

A 151 días del 12 de abril de 2026, el presidente del JNE, Roberto Burneo, encendió la alarma: si no llega el dinero, las elecciones corren riesgo. No es un tecnicismo presupuestal; es una amenaza directa al derecho a elegir y ser elegidos. El déficit no es menor: el JNE calcula que requiere una bolsa total de S/553 millones y hoy solo hay S/390 millones aprobados. El resto, en negociaciones con el Congreso y el MEF. La democracia no puede depender del “ya veremos”.

El primer dato es brutal: sin presupuesto completo, los “procesos electorales están en riesgo”, admitió Burneo, quien asegura coordinar con Ejecutivo y Parlamento para cerrar la brecha. La alarma llega cuando el sistema ya está desbordado por complejidad y desconfianza. Habrá 39 organizaciones en carrera —un récord— y un debate presidencial inédito que el propio JNE admite como “desafío” logístico. Más partidos, más mesas, más fiscalización… y menos recursos. Esa ecuación no cierra sola.

La precariedad institucional se agrava por choques entre poderes: una sala constitucional del Poder Judicial decidió no acatar un fallo del Tribunal Constitucional sobre la inscripción del partido de Duberlí Rodríguez. Si el árbitro electoral pide orden y un juez abre otra puerta, el mensaje es sencillo y devastador: las reglas son interpretables según la ventanilla. Y así no hay confianza que aguante.

El tablero, además, anticipa otro dilema: candidaturas con inhabilitaciones o condenas en ruta de exclusión. Burneo ya advirtió que los partidos deben evitar postulaciones inviables porque pueden caer al momento de calificar; traducido: fórmulas enteras podrían desmoronarse a mitad de camino por no hacer la tarea mínima de control. ¿Profesionalismo o aventura? La ciudadanía no puede financiar improvisaciones con su voto ni con su paciencia.

Las elecciones no son un evento: son una infraestructura crítica. Requieren presupuesto íntegro, coordinación entre poderes y reglas claras que se cumplan. El Congreso y el MEF deben cerrar hoy la brecha de S/163 millones; el JNE y la ONPE, rendir cuentas sobre ejecución y cronograma; los partidos, depurar a tiempo sus listas. Si cada actor hace lo propio, votamos. Si no, el costo lo pagará el país con más deslegitimación.

Reflexión final
La democracia no se posterga por caja chica. Si el Estado puede financiar campañas de propaganda, puede financiar urnas y conteo. El 12 de abril es la cita que nos debe reunir a todos; que nadie use la escasez como coartada. Los ciudadanos pondrán el voto; que el poder ponga lo que le toca: recursos, reglas y respeto.

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