Genética avícola fortalece la producción y competitividad del Perú

La industria avícola peruana está dando señales de expansión, renovación tecnológica y búsqueda de mayor eficiencia. Entre enero y junio de 2026, las importaciones peruanas de material genético avícola procedente de Brasil pasaron de 94 a 199 toneladas, un crecimiento de 112,5% frente al mismo periodo de 2025. La cifra resulta especialmente relevante porque no se trata de importar pollo para consumo, sino de incorporar genética destinada a fortalecer la producción nacional.

Detrás de este crecimiento existe una industria que busca responder a una demanda interna elevada, modernizar sus planteles y mejorar sus indicadores productivos. En ese contexto, la relación comercial con Brasil aparece como una oportunidad para complementar capacidades y elevar estándares.

El material genético avícola está compuesto principalmente por pollitos de un día y huevos fértiles destinados a reproducción. A partir de ellos se obtienen aves reproductoras que posteriormente abastecen a las granjas comerciales. Por ello, el incremento de estas compras puede interpretarse como una inversión en capacidad futura y no simplemente como un aumento de importaciones.

La Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) atribuye este crecimiento a la reposición de planteles y a inversiones orientadas a mejorar la productividad. El objetivo empresarial es claro: producir de manera más eficiente, optimizar la conversión alimenticia, elevar el rendimiento de las aves y mantener estándares sanitarios capaces de sostener una industria de gran escala.

El desafío es considerable. El consumo de pollo en el Perú supera los 50 kilos por habitante al año, uno de los niveles más altos a escala internacional. Mantener ese abastecimiento requiere genética de calidad, alimentos balanceados, sanidad, logística, infraestructura y tecnología.

La relación con Brasil también abre nuevas posibilidades comerciales. Mientras la producción peruana de pollo mantiene una posición sólida y prácticamente autosuficiente, la carne de cerdo presenta un espacio mayor para ampliar importaciones. Para la ABPA, este segmento constituye una de las principales oportunidades de crecimiento en los próximos años debido al aumento del consumo peruano.

También existen posibilidades en ovoproductos, como huevo líquido y en polvo, destinados principalmente a la industria alimentaria.

El aumento de 112,5% en las compras de genética avícola constituye una señal positiva de inversión y modernización. Bien aprovechada, esta tendencia puede traducirse en mayor productividad, estabilidad del abastecimiento, mejores estándares sanitarios y mayor competitividad empresarial.

Reflexión final
La apertura comercial genera mejores resultados cuando complementa, y no reemplaza, las capacidades nacionales. Importar genética para producir más y mejor dentro del Perú representa precisamente esa oportunidad. El reto es convertir tecnología, conocimiento e inversión en una industria avícola más eficiente y sostenible.

El Perú no necesita solamente producir más alimentos: necesita producirlos mejor, con mayor productividad, seguridad y capacidad para competir. En esa dirección, la genética avícola puede convertirse en una pieza estratégica para fortalecer toda la cadena alimentaria nacional.

Fuente: Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA), Secretaría de Comercio Exterior de Brasil (Secex) e información difundida durante el Salón Internacional de Proteína Animal (SIAVS) 2026. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).

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