Domínguez cobra US$300 mil de FIFA: ¿y cuánto paga Conmebol?

Hablar de transparencia en el fútbol sudamericano debería comenzar por una pregunta elemental: ¿cuánto ganan quienes lo gobiernan? No cuánto factura la Copa Libertadores, cuánto reparte la Conmebol entre los clubes o cuánto recibe una federación. La pregunta es mucho más sencilla: cuánto dinero reciben sus máximos dirigentes por salarios, dietas, viáticos, viajes y otros beneficios.

En el caso de Alejandro Domínguez, existe, por lo menos, una cifra que puede documentarse desde la propia FIFA. El presidente de Conmebol ocupa también una vicepresidencia en el Consejo de FIFA y esa responsabilidad tiene remuneración. El problema empieza cuando intentamos conocer con la misma facilidad cuánto percibe por conducir el fútbol sudamericano.

La propia FIFA publica en sus informes anuales un apartado específico sobre remuneraciones de sus altos cargos. El organismo estableció que los vicepresidentes del Consejo que simultáneamente presiden una confederación perciben una remuneración anual neta de US$300.000. Domínguez, presidente de Conmebol y vicepresidente de FIFA, pertenece a esa categoría. Son aproximadamente US$25.000 mensuales, únicamente por su función en la estructura mundial.

Y el monto no cuenta toda la historia. Las normas de FIFA contemplan también gastos y prestaciones vinculados al ejercicio de las funciones. En documentación oficial anterior, FIFA detalló incluso dietas diarias para miembros del Consejo y explicó que determinadas aportaciones sociales son asumidas por el organismo. Es decir, la remuneración institucional no debe confundirse necesariamente con el costo total que representa el dirigente para la organización.

Hay otro detalle revelador. Domínguez ha formado parte del Subcomité de Honorarios/Compensación de FIFA, pero el propio organismo dejó expresamente establecido que no recibe una remuneración adicional por esa función. También ha ocupado responsabilidades en comisiones de FIFA sin percibir un segundo pago cuando esas funciones corresponden a miembros del Consejo.

Hasta aquí, transparencia: cifra, cargo y condiciones publicadas.
La pregunta incómoda aparece al mirar hacia Sudamérica: ¿por qué no resulta igualmente sencillo conocer, en una tabla pública, actualizada e individualizada, cuánto cobra el presidente de Conmebol por Conmebol? ¿Cuál es su remuneración? ¿Existen bonos? ¿Cuánto representan los viajes, alojamientos, dietas, seguros y demás beneficios? ¿Cuánto reciben Francisco Egas, Claudio “Chiqui” Tapia y los restantes integrantes del Consejo?

Publicar balances generales no reemplaza esa información.
No existe nada reprochable, por sí mismo, en que un dirigente deportivo sea remunerado. Administrar organizaciones multimillonarias implica responsabilidades y puede justificar una compensación profesional.

Lo cuestionable es que el dinero del fútbol sea transparente hasta el momento de preguntar cuánto reciben quienes lo administran.

Reflexión final
FIFA, una institución tantas veces cuestionada por su gobernanza, permite conocer oficialmente que un vicepresidente que preside una confederación puede recibir US$300.000 netos anuales.

Conmebol debería ir más lejos: publicar anualmente, dirigente por dirigente, remuneración, dietas, bonos, viáticos, viajes y cualquier otro beneficio económico.

Porque la transparencia no consiste solamente en decir cuánto dinero entra y cuánto sale.

También consiste en decir cuánto termina en los bolsillos —legítimamente remunerados— de quienes gobiernan el fútbol.

Fuentes oficiales: Informe Anual 2025 de FIFA — Retribuciones · Documentación histórica oficial de FIFA sobre honorarios y compensaciones. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).

Lo más nuevo

Artículos relacionados