El Día de la Madre vuelve a consolidarse como una de las campañas comerciales más importantes del calendario empresarial peruano. Para 2026, las ventas vinculadas a esta fecha alcanzarían los S/ 4,756 millones, lo que representaría un crecimiento de 8,7% frente al año anterior, según estimaciones del Ministerio de la Producción. Más allá del valor simbólico de la celebración, esta campaña confirma su enorme capacidad para dinamizar el consumo, activar empleo y acelerar la transformación digital del comercio.
La campaña inicia en la segunda mitad de abril y se extiende hasta finales de mayo, periodo en el que el retail, los pequeños negocios, las marcas de moda, belleza, tecnología, florerías, chocolaterías y servicios de delivery despliegan estrategias para atender una demanda altamente emocional y planificada. El gasto promedio por persona llegaría a S/ 250, impulsado por categorías tradicionales como prendas de vestir, calzado, productos de cuidado personal, dispositivos electrónicos, chocolates y arreglos florales.
Desde una mirada empresarial, el Día de la Madre no solo representa una fecha de alto consumo, sino una oportunidad para fortalecer la relación entre marcas y clientes. Las empresas que logran combinar promociones atractivas, atención personalizada, disponibilidad de stock y entregas oportunas pueden convertir esta campaña en una plataforma de fidelización. En un mercado cada vez más competitivo, la experiencia de compra pesa tanto como el producto.
Uno de los datos más relevantes es el crecimiento proyectado de hasta 60% en las compras online. Este avance confirma que el consumidor peruano valora cada vez más la rapidez, la comodidad y la posibilidad de comparar opciones desde canales digitales. Para los negocios, especialmente pequeñas y medianas empresas, esta tendencia representa una invitación a profesionalizar sus ventas por internet, mejorar sus medios de pago y fortalecer sus sistemas de entrega.
El impacto laboral también es significativo. La campaña activaría más de 237 mil empleos en toda la cadena comercial, de los cuales 90 mil serían directos y 147 mil indirectos, vinculados a producción, logística, distribución y ventas. Esto demuestra que una fecha comercial bien aprovechada puede generar beneficios más amplios para la economía nacional.
El Día de la Madre 2026 se perfila como una campaña sólida, dinámica y favorable para el comercio peruano. Su crecimiento revela confianza del consumidor, capacidad de adaptación empresarial y una mayor integración entre tiendas físicas y canales digitales.
Reflexión final
Celebrar a mamá también mueve al país. Detrás de cada regalo hay una cadena de emprendedores, trabajadores y empresas que encuentran en esta fecha una oportunidad para crecer, innovar y conectar mejor con los consumidores. (Foto: Perú Retail).
