El Mundial 2026 será recordado como el más grande de la historia por su formato de 48 selecciones y por celebrarse en Norteamérica. Sin embargo, también llegará marcado por un capítulo inevitable: la ausencia de grandes figuras que, por eliminaciones nacionales o lesiones de última hora, no podrán estar en la máxima fiesta del fútbol. En una Copa del Mundo, los nombres pesan, pero también pesan las historias que quedan fuera.
Entre las ausencias más sensibles aparece Victor Osimhen, uno de los delanteros más potentes del fútbol africano, quien no estará tras la eliminación de Nigeria. Su baja, junto con la de Ademola Lookman, priva al torneo de una ofensiva que prometía velocidad, potencia y talento. Italia, por su parte, vuelve a vivir un golpe deportivo profundo al quedar fuera nuevamente del Mundial. Con ello, figuras como Gianluigi Donnarumma, Sandro Tonali, Alessandro Bastoni, Federico Dimarco y Riccardo Calafiori verán la competencia desde lejos.
También impacta la ausencia de Robert Lewandowski, símbolo de Polonia y uno de los grandes goleadores de su generación. Para muchos hinchas, su no participación representa el cierre anticipado de una etapa dorada. A ellos se suman nombres de enorme proyección como Dominik Szoboszlai, Khvicha Kvaratskhelia, Benjamin Šeško y Rasmus Højlund.
Pero no todas las ausencias se explican por eliminaciones. Las lesiones también han golpeado con dureza. Brasil perderá a Rodrygo Goes, Éder Militão y Estêvão; Países Bajos no contará con Xavi Simons ni Matthijs de Ligt; Francia lamentará la baja de Hugo Ekitiké; Alemania no tendrá a Serge Gnabry; Japón sufrirá la ausencia de Kaoru Mitoma; México, anfitrión, no contará con Luis Ángel Malagón; y selecciones como Argentina y España también llegarán con pérdidas importantes.
Estas ausencias invitan a mirar el fútbol moderno con mayor profundidad. El calendario cada vez más exigente, la presión competitiva y la acumulación de partidos obligan a reflexionar sobre la salud física de los futbolistas. El espectáculo necesita estrellas, pero también necesita protegerlas.
Reflexión final
Aun así, el Mundial conserva su magia. Cada ausencia abre una puerta. Donde falta una figura consagrada, puede surgir un nuevo héroe. El Mundial 2026 no solo será una vitrina de estrellas presentes, sino también una oportunidad para que nuevos talentos escriban su propia historia. (Foto: lacajanegra.blog).
