Keiko arranca con 60%: respaldo alto, pero segundo peor inicio

Keiko Fujimori acaba de asumir la Presidencia y ya enfrenta su primera fotografía incómoda: 60% de aprobación, según la más reciente encuesta nacional de Datum Internacional para El Comercio. La cifra, vista de manera aislada, parece favorable. Pero colocada al lado del arranque de los últimos presidentes electos, pierde brillo: es el segundo registro inicial más bajo entre seis mandatarios comparados, solo por encima de Pedro Castillo.

No es una catástrofe para el Gobierno, pero tampoco el plebiscito triunfal que algunos quisieran vender. La luna de miel existe; simplemente llegó con fecha de vencimiento impresa.

La comparación histórica de Datum resulta reveladora. Alejandro Toledo comenzó con 74% de aprobación en 2001; Alan García, con 64% en 2006; Ollanta Humala, con 62% en 2011; Pedro Pablo Kuczynski, con 61% en 2016; Keiko Fujimori alcanza 60%; y Pedro Castillo arrancó con apenas 39% en 2021. Fujimori supera ampliamente a Castillo, pero queda por debajo de todos los demás.

La presidenta registra además 24% de desaprobación y 16% de ciudadanos que no precisan posición. El detalle territorial es todavía más llamativo: alcanza 66% de aprobación en el norte y 64% en Lima y Callao, mientras baja a 54% en Oriente y apenas 44% en el sur, donde la desaprobación llega al 39%. El país vuelve a recordarle al poder central que gobernar Lima no significa gobernar automáticamente el Perú.

Entre los jóvenes de 18 a 24 años, el respaldo llega al 71%. Además, el 62% de los encuestados se declara optimista sobre el futuro nacional. Es una reserva importante de confianza, pero no una licencia para administrar expectativas eternamente.

La encuesta fue realizada por Datum del 5 al 7 de agosto mediante 1.205 entrevistas presenciales en hogares, en zonas urbanas y rurales, con ciudadanos de 18 a 70 años y un margen de error de ±2,8 puntos porcentuales.

Keiko Fujimori inicia con mayoría favorable, pero sin un respaldo excepcional. Su 60% representa una oportunidad política, no una coronación. La verdadera encuesta comenzará cuando aparezcan los primeros conflictos, resultados económicos, decisiones polémicas y promesas incumplidas.

Reflexión final
Las lunas de miel presidenciales suelen ser generosas porque todavía viven de expectativas. Después llegan la inseguridad, los hospitales, el empleo, la corrupción y la realidad. El 60% puede convertirse en fortaleza o evaporarse rápidamente. Los presidentes no gobiernan con encuestas; las encuestas apenas avisan cuánto tiempo les queda para demostrar que saben gobernar. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).

Lo más nuevo

Artículos relacionados