SUNAT descubre red millonaria de iPhones y perfumes sin impuestos

El contrabando ya no necesita esconderse únicamente en camiones, maletas o almacenes clandestinos. Ahora también viaja por Internet, disfrazado de compra personal y repartido en cientos de paquetes pequeños. La SUNAT detectó un millonario esquema para ingresar iPhones, celulares de alta gama y perfumes sin pagar impuestos, mediante la modalidad conocida como “paquetería fantasma”. El hallazgo supera los S/600.000 y revela una verdad incómoda: la informalidad también se modernizó.

Según la entidad, se incautaron 300 celulares de alta gama y más de 600 perfumes en más de 450 envíos postales. La operación consistía en fraccionar grandes compras por Internet para hacerlas parecer adquisiciones individuales de uso personal. En algunos casos, se habrían usado datos de ciudadanos que ni siquiera sabían que sus nombres figuraban en las compras. Es decir, evasión tributaria con posible suplantación de identidad: el combo perfecto de la viveza digital.

El objetivo no era que una persona se comprara un perfume o un celular para uso propio. La SUNAT advierte que estos productos estaban destinados a la comercialización posterior en mercados informales. Allí está el negocio: entrar sin pagar lo que corresponde, vender más barato o con mayor margen y competir de manera desleal contra quienes sí cumplen la ley.

La pregunta es inevitable: ¿cuántas operaciones similares pasan todos los días bajo el radar? Porque este caso no solo desnuda una red; desnuda un sistema vulnerable. Mientras el comercio electrónico crece, también crecen los huecos por donde se cuela la informalidad. Y cuando el Estado fiscaliza tarde o poco, los vivos convierten la tecnología en autopista para el fraude.

Pero tampoco hay que romantizar al comprador final. Muchas veces el consumidor celebra el “precio ganga” sin preguntar de dónde viene el producto, si pagó impuestos o si tiene garantía real. Luego se indigna cuando el Estado no tiene recursos, pero aplaude la informalidad cuando le conviene al bolsillo.

La SUNAT debe fortalecer controles en aeropuertos, puertos y centros de distribución, pero también proteger datos personales y perseguir a quienes usan identidades ajenas para delinquir comercialmente.

Reflexión final
La paquetería fantasma no es astucia empresarial: es evasión con envoltura moderna. Y un país que tolera el “todo vale” termina pagando la factura en servicios públicos débiles, competencia injusta y ciudadanía vulnerada. (Foto ilustración: lacajanegra.blog).

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