Esperar hasta 365 días por la evaluación de un tratamiento contra el cáncer de mama no es una demora administrativa: es una injusticia. La Ley Nacional del Cáncer establece que estos procesos deben resolverse en un plazo máximo de 45 días hábiles. Sin embargo, asociaciones de pacientes advierten que algunos expedientes llevan cerca de un año sin respuesta dentro de RENETSA. En cáncer, el tiempo no es papeleo: es vida.
El cáncer de mama es la neoplasia más frecuente entre las mujeres peruanas. Cada año se registran cerca de 8.000 nuevos casos y más de 1.950 muertes. En promedio, seis mujeres fallecen cada día por esta enfermedad. Frente a esa realidad, resulta indignante que tratamientos para cáncer de mama temprano permanezcan en evaluación durante más de diez meses, cuando precisamente en etapas tempranas actuar rápido puede evitar recaídas, metástasis y muertes prevenibles.
La burocracia sanitaria puede tener lenguaje técnico, sellos oficiales y comités especializados, pero cuando incumple plazos legales y posterga decisiones urgentes, se convierte en una forma de abandono. No se trata de exigir aprobaciones irresponsables ni de saltarse evaluaciones científicas. Se trata de cumplir la ley, respetar los tiempos y entender que detrás de cada expediente detenido hay una paciente esperando una oportunidad.
Las asociaciones han señalado que RENETSA ha evaluado siete tratamientos para cáncer de mama temprano y solo uno habría sido aprobado. Otros siguen paralizados desde hace meses. Además, los cambios de equipos evaluadores y nuevas propuestas normativas podrían añadir más retrasos. Otra vez, el Estado parece más hábil para reorganizar procedimientos que para resolver vidas concretas.
Que una mujer espere hasta 365 días por una evaluación oncológica es una falla ética del sistema. La salud pública no puede funcionar como una ventanilla lenta cuando se trata de enfermedades que avanzan sin pedir permiso.
Reflexión final
El cáncer no espera al Estado. No espera firmas, directivas ni cambios de equipo. Cada día perdido puede ser una oportunidad menos para una mujer y su familia. Por eso, esta injusticia debe corregirse ahora: porque cuando la burocracia llega tarde, muchas veces la vida ya no espera. (Foto: lacajanegra.blog).
