“Maradona fue responsable de su muerte”: declaración bajo examen

“La muerte de Maradona es responsabilidad de Maradona”. La declaración del médico José Antonio Maya durante el juicio por el fallecimiento del exfutbolista argentino no es solamente una frase impactante. Representa la estrategia de una defensa que busca trasladar hacia el paciente parte central de la responsabilidad por el desenlace. Sin embargo, una afirmación tan categórica exige ser examinada con prudencia, contexto médico y rigor jurídico.

Maya, presentado como perito por la defensa de Leopoldo Luque, sostuvo que Diego Maradona se negó a ser revisado durante los días anteriores a su muerte. Según explicó, existían señales que podían revelar un problema de salud, como los edemas, pero ningún diagnóstico podía establecerse sin una evaluación directa.

El especialista aclaró que hablaba de “responsabilidad” y no de “culpa”. Su argumento se basa en la autonomía del paciente, principio que reconoce el derecho de toda persona a aceptar o rechazar una atención médica. También señaló que Maradona habría sufrido una muerte súbita, posiblemente provocada por una arritmia imposible de anticipar.

Pero la autonomía no debería utilizarse como una respuesta automática para cerrar el debate. La justicia tendrá que establecer si Maradona recibió información clara sobre los riesgos de rechazar la evaluación, si comprendía plenamente las consecuencias y si su condición física y emocional le permitía adoptar una decisión consciente.

También será necesario determinar cómo reaccionó el equipo tratante frente a esa negativa. Cuando un paciente rechaza una revisión, los profesionales conservan obligaciones: informar, documentar, insistir razonablemente, controlar su evolución y activar mecanismos de protección ante señales graves. Respetar la autonomía no equivale a abandonar el seguimiento.

El juicio enfrenta dos interpretaciones opuestas. La Fiscalía sostiene que los profesionales podían prever el deterioro y acusa a siete integrantes del equipo de salud de homicidio simple con dolo eventual. Las defensas sostienen que el fallecimiento fue repentino e imprevisible.

La posición de Maya también merece especial atención porque integró la junta médica de 2021 que consideró la atención brindada como “inadecuada, deficiente y temeraria”. El médico firmó aquel informe en disconformidad y presentó conclusiones diferentes.

La negativa de Maradona a ser examinado constituye un elemento relevante, pero no resuelve por sí sola el proceso. Determinar responsabilidades exige revisar historias clínicas, mensajes, testimonios, protocolos y decisiones adoptadas durante sus últimos días.

Reflexión final
Decir que Maradona fue responsable de su muerte puede servir como argumento defensivo, pero no debería convertirse en sentencia anticipada. Entre la voluntad del paciente y el deber de cuidado existe una frontera compleja. Corresponde a la justicia establecer quién la respetó, quién la ignoró y qué consecuencias produjo.

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