Gamarra estima vender más de 1.800 millones en navidad

La campaña navideña 2025 en Gamarra proyecta ventas superiores a los S/ 1.800 millones, casi la mitad de su facturación anual. Detrás de esta cifra hay más que consumo: hay más de 40 mil Mypes, entre 75 mil y 150 mil empleos directos y miles de historias de esfuerzo que resisten a la inseguridad, la informalidad y la indiferencia política. El reto no es solo vender más, sino demostrar que el crecimiento económico puede ir de la mano con ética, seguridad y respeto a los derechos.

El lanzamiento de la colección Verano 2026 marcó el inicio de la temporada comercial más intensa del año. Con una afluencia prevista de 500 mil visitantes diarios —y hasta 1 millón en fechas pico—, Gamarra se consolida como un pilar de la economía popular peruana. La presidenta de la Asociación de Empresarios Gamarra Perú, Susana Saldaña, estima que la campaña navideña superará los S/ 1.800 millones, resultado de un flujo creciente de compradores y una recuperación del consumo.

Para enfrentar este movimiento, se ha activado el plan “Navidad Segura”, que incluye 180 efectivos policiales por turno, videovigilancia y control de la venta informal. Esto no solo protege al público; también es una respuesta a la violencia, la delincuencia y el desgobierno que muchas veces dejan solos a los comerciantes frente al crimen organizado.

En paralelo, Mibanco ha anunciado S/ 4.400 millones en créditos para capital de trabajo, un aumento de 18% respecto al 2024. Estos recursos, bien gestionados, pueden fortalecer a las Mypes, mejorar su competitividad y empujarlas hacia la formalización. Sin embargo, la otra cara de Gamarra muestra desafíos: presencia de productos falsificados, prácticas informales y trabajo sin plena protección laboral, factores que explican parte de los bajos precios, pero también revelan brechas éticas y legales.

Gamarra representa una enorme oportunidad para el país: es un laboratorio vivo donde la economía popular, el emprendimiento y el empleo se encuentran cada día. Pero para que ese potencial no se diluya, se necesita algo más que buenas ventas: se requiere Estado que fiscalice sin corrupción, municipalidades que ordenen sin abusos, entidades financieras responsables y empresarios comprometidos con la legalidad y la dignidad laboral.

Reflexión final
La campaña navideña 2025 no debería medirse solo en millones de soles, sino en la capacidad de Gamarra de dar un paso hacia un modelo más seguro, justo y transparente. Si el emporio textil logra combinar crecimiento con ética, respeto a la ley y protección del trabajador, enviará un mensaje poderoso: en el Perú, también es posible hacer empresa sin ceder ante la corrupción, la violencia y la indiferencia. Esa es la verdadera colección que el país necesita para estrenar en el 2026.

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