Los Oscar no solo coronan una temporada: la ordenan. Antes de la gala del 15 de marzo en Los Ángeles, el anuncio de nominaciones funciona como termómetro cultural, financiero y narrativo. Este jueves 22 de enero, la Academia revelará quiénes competirán en la edición 98, en una transmisión virtual que marca el inicio de la recta final hacia la estatuilla. Más que un listado, es una señal de qué historias dominarán la conversación global durante semanas.
El formato del anuncio, dividido por bloques, refleja el peso mediático del evento: a las 8:30 a. m. (hora del Este) se conocerán las primeras nueve categorías y, minutos después, a las 8:41 a. m., se anunciarán las quince restantes. En Perú, Colombia y Ecuador, esto equivale a las 8:30 a. m. y 8:41 a. m., respectivamente. Es una precisión que importa: el “minuto a minuto” ya no es solo de la alfombra roja, también es del primer titular.
La cobertura, además, se ha adaptado a la lógica de la atención fragmentada. La transmisión se podrá seguir gratis en plataformas oficiales de la Academia y, a la vez, circulará en tiempo real por YouTube, TikTok, Instagram y Facebook. El Oscar, que nació como ceremonia de industria, hoy se comporta como evento multiplataforma: no espera a la noche; instala agenda desde la mañana.
Pero la discusión de fondo no está en el “dónde verlo”, sino en lo que implica. Las nominaciones suelen consolidar tendencias: qué géneros ganan prestigio, qué temas se vuelven inevitables y qué industrias nacionales logran romper el cerco. La shortlist publicada en diciembre y las menciones preliminares también muestran la maquinaria previa: campañas, posicionamientos, premios puente. Entre los títulos más nombrados aparecen producciones de alto alcance y franquicias que compiten por validación artística, una combinación que revela el equilibrio —siempre delicado— entre cine como negocio y cine como expresión.
Este año, además, hay una novedad que merece atención: la categoría de Mejor Casting. Es un reconocimiento tardío, pero significativo, a una decisión creativa que suele determinar el destino de una película tanto como el guion o la dirección. En una industria que discute representación, diversidad y autenticidad, premiar el casting también es premiar el criterio con el que se construyen los relatos.
El anuncio del 22 de enero no es un trámite: es el mapa del Oscar 2026. Define favoritos, enciende debates y ordena el consumo cultural de aquí a marzo.
Reflexión final
Si el Oscar sigue importando no es solo por el glamour, sino porque ofrece una pregunta anual: ¿qué historias decide celebrar el mundo? Las nominaciones son la primera respuesta—y también el primer campo de batalla. (Foto: 20 Minutos – Cinemanía).
